El padre del capitán argentino trabajó durante años en una planta siderúrgica y cumplía extensas jornadas para sostener a su familia. En 2000 tomó una decisión que cambiaría sus vidas: dejó su empleo y acompañó a Lionel a Barcelona para apostar por su futuro en el fútbol.
La muerte de Jorge Messi volvió a poner en primer plano la historia del hombre que acompañó a Lionel Messi desde sus primeros pasos en Rosario hasta convertirse en una de las figuras más importantes del fútbol mundial.
Mucho antes de ocuparse de contratos, acuerdos comerciales y negociaciones vinculadas con la carrera de su hijo, Jorge llevaba una vida completamente diferente. Trabajaba como obrero metalúrgico en la planta de Acindar de Villa Constitución, donde se desempeñaba como inspector de control de calidad.
Allí era conocido entre sus compañeros como “Peluca”, apodo relacionado con la abundante cabellera que tenía en aquellos años. Además, su trabajo podía reconocerse por otro elemento característico: el casco rojo que utilizaba durante sus tareas dentro de la siderúrgica.
Las extensas jornadas de Jorge Messi en Acindar
El trabajo representaba el principal sustento de la familia. Jorge realizaba turnos rotativos que podían extenderse durante doce horas, incluso los fines de semana.
A esa exigente rutina se sumaban los traslados diarios desde Rosario hasta Villa Constitución, que realizaba en colectivo o remís.
Quienes compartieron aquellos años con él lo recuerdan como un trabajador dedicado y de perfil bajo, muy lejos de la exposición internacional que llegaría posteriormente como consecuencia de la extraordinaria carrera deportiva de Lionel.
Pero hacia finales de la década del 90 la familia comenzó a enfrentar una situación que terminaría modificando completamente su futuro.
El diagnóstico de Lionel que cambió la historia familiar
Cuando Lionel todavía era un chico, le diagnosticaron un déficit de la hormona del crecimiento que requería un tratamiento costoso.
La posibilidad de continuar desarrollando su carrera futbolística comenzó entonces a estar directamente vinculada con la capacidad de afrontar ese tratamiento.
En ese contexto apareció la oportunidad de viajar a España. El interés desde Barcelona incluía la posibilidad de acompañar el desarrollo deportivo del joven y afrontar el tratamiento que necesitaba.
Para Jorge, aceptar significaba abandonar la estabilidad laboral que había construido durante años y comenzar prácticamente desde cero en otro país.
La decisión que cambió para siempre la vida de los Messi
En septiembre de 2000, Jorge tomó finalmente la decisión. Renunció a su trabajo, dejó atrás la planta metalúrgica y viajó junto a Lionel, que tenía apenas 13 años, rumbo a Cataluña.
La apuesta tuvo además un fuerte impacto familiar. Durante un período, los Messi quedaron divididos entre Argentina y España mientras Jorge permanecía junto a su hijo para evitar que aquella oportunidad se frustrara.
El propio Lionel recordaría posteriormente que fue él quien quiso continuar en Barcelona y que su padre decidió quedarse acompañándolo.
Aquel viaje terminó convirtiéndose en uno de los momentos decisivos de su historia.
De acompañar a su hijo a manejar una carrera mundial
Con el crecimiento deportivo de Lionel, el papel de Jorge también comenzó a transformarse.
Dejó atrás definitivamente su vida como trabajador industrial y pasó a convertirse en uno de los principales responsables de administrar y negociar los asuntos profesionales y comerciales de su hijo.
Con el paso de los años quedó involucrado en contratos deportivos, acuerdos publicitarios y decisiones estratégicas relacionadas con una carrera que alcanzaría una dimensión mundial.
Así, aquel trabajador conocido como “Peluca”, que recorría kilómetros para cumplir extensos turnos con su casco rojo, terminó convirtiéndose en el hombre de máxima confianza de Lionel Messi fuera de la cancha.
Su historia quedó estrechamente ligada a la decisión que tomó cuando su hijo tenía apenas 13 años: abandonar una vida estable para acompañarlo en una oportunidad incierta que, con el tiempo, cambiaría para siempre el destino de toda la familia.






