El Gobierno nacional anunció una transferencia de $150.000 millones al PAMI con el objetivo de normalizar los pagos a prestadores de salud y médicos de cabecera, en medio de un conflicto que afecta la atención en todo el país. La medida fue confirmada por el ministro de Salud, Mario Lugones, quien aseguró que los fondos ya comenzaron a acreditarse.

“Hoy el PAMI está pagando, la plata llegó”, afirmó el funcionario al ser consultado durante el AmCham Summit 2026, en un intento por llevar tranquilidad frente a los reclamos del sector.

La decisión se da en un contexto crítico para la obra social, que arrastra deudas con farmacias, clínicas y centros de salud que, según estimaciones, rondan los $500.000 millones. La falta de pagos había generado un fuerte malestar en el sistema y complicaciones en la prestación de servicios.

En paralelo, los médicos de cabecera mantienen un paro nacional de 72 horas en rechazo a cambios en sus condiciones laborales. Desde el sector denuncian que una reciente resolución del organismo implica una reducción significativa de sus ingresos.

Según explicaron, un profesional con dedicación completa pasaría de percibir alrededor de $2.100.000 a $1.400.000 mensuales, lo que consideran insuficiente frente a los costos de la actividad. Además, cuestionaron la carga laboral, ya que deben atender pacientes cada 20 minutos y validar consultas en sistemas que presentan fallas.

A pesar de la medida de fuerza, los médicos garantizaron la atención de urgencias, mientras continúan las negociaciones para destrabar el conflicto.

Con este giro de fondos, el Ejecutivo busca aliviar la tensión en el sistema de salud y evitar que la crisis impacte de manera más profunda en los afiliados, en su mayoría jubilados y sectores vulnerables.