El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, encabezaron este lunes la presentación del proyecto de nuevo Código Penal, una iniciativa que el Gobierno de Javier Milei envió al Congreso con la promesa de impulsar “el Congreso más reformista de la historia”.

El plan apunta a reemplazar el Código vigente, sancionado en 1921, por un marco legal endurecido frente a delitos graves y adaptado al crimen organizado contemporáneo. Según los funcionarios, la reforma buscará elevar penas, eliminar beneficios que reducen la prisión efectiva y ampliar la lista de delitos que no prescriben.

Adorni: “El que las hace, las paga”

Adorni aseguró que el Gobierno apuesta a un cambio estructural en materia penal y que espera “madurez política” en el Congreso para debatirlo.

“El Código vigente está hecho a medida de delincuentes, violadores y asesinos. La doctrina es clara: el que las hace, las paga”, afirmó.

El funcionario enfatizó que el proyecto elevará penas desde hurtos hasta homicidios y que, con los cambios, el 82% de los delitos tendrá cumplimiento efectivo de prisión, reduciendo la posibilidad de excarcelación o condenas en suspenso.

Uno de los cambios más fuertes es la imprescriptibilidad para delitos como homicidio agravado, abuso sexual, trata de personas, corrupción de menores y terrorismo. También se redefine la figura de prisión perpetua, para que sea realmente “de por vida”.

Además, se incluye la pérdida de jubilaciones de privilegio para condenados que hayan ocupado cargos políticos, un punto que Adorni ejemplificó mencionando a Cristina Fernández de Kirchner.

Bullrich: “El Congreso tiene una misión histórica”

La ministra Bullrich celebró que el país avance hacia un nuevo sistema penal tras más de un siglo de parches sobre el Código existente.

“A partir de ahora, los favorecidos serán la sociedad y las víctimas. Buscamos que las penas se cumplan efectivamente”, afirmó.

Entre las modificaciones destacadas, mencionó:

  • Homicidio simple: pasa de una pena máxima de 25 a 30 años.
  • Agravantes especiales: intentos de magnicidio, ataques a funcionarios, violencia contra menores de 16 o adultos mayores de 65.
  • Accidentes viales: aumentan las penas para conductores imprudentes; de 1–3 años pasa a 2–6 años, y las agravadas de 2–4 años a 3–6 años.
  • Legítima defensa: la presunción se ubicará “a favor de quien se defiende”.

Bullrich sostuvo que los cambios buscan frenar la reincidencia y evitar que delincuentes que deberían estar presos vuelvan a las calles.

Un paquete que se complementa con más reformas

El nuevo Código Penal se articula con otras iniciativas oficiales: la plena implementación del Sistema Acusatorio, que transfiere la investigación a los fiscales, y la baja de la edad de imputabilidad, uno de los debates más sensibles del año.

El Gobierno afirma que la reforma responde a un pedido social por mayor seguridad y que coloca a las víctimas en el centro del sistema penal.