El entorno del reconocido cocinero decidió limitar la información pública sobre su estado de salud tras la descompensación sufrida en el volcán Lanín. El motivo detrás de esa postura.
La internación de Christian Petersen mantiene en vilo al mundo de la gastronomía y del espectáculo. Luego de haber sufrido una grave descompensación mientras realizaba una expedición en el volcán Lanín, el chef continúa internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Ramón Carrillo, con pronóstico reservado.
En ese contexto, su familia tomó una decisión firme y consensuada: restringir al máximo la información que circula sobre su estado de salud y canalizar cualquier novedad únicamente a través de partes médicos oficiales.
El malestar de la familia por las versiones que circularon
Si bien en las últimas horas trascendió que Petersen presentó una leve mejoría, el entorno íntimo del cocinero manifestó su enojo por la forma en que algunos medios informaron el cuadro clínico en los primeros días de su internación.
Según revelaron medios locales de la Patagonia, la familia quedó especialmente molesta por versiones imprecisas y diagnósticos no confirmados que circularon antes de que existiera un comunicado oficial. Esa situación llevó a reforzar el hermetismo y a pedir respeto por la intimidad del paciente.
Qué ocurrió durante la expedición en el volcán Lanín
El episodio se produjo el viernes 12 de diciembre, cuando Petersen participaba de una travesía junto a un grupo de excursionistas. Durante el ascenso, los guías advirtieron que no se encontraba en condiciones físicas para continuar y activaron de inmediato el protocolo de rescate.
El chef fue descendido de la montaña, sedado y trasladado primero al hospital de Junín de los Andes. Luego, debido a la complejidad del cuadro, fue derivado al Hospital Ramón Carrillo, donde ingresó directamente a terapia intensiva.
El parte médico oficial y el pedido de privacidad
Días después del episodio, el Ministerio de Salud de Neuquén difundió el primer comunicado oficial, en el que confirmó que Petersen cursa una falla multiorgánica y requiere atención médica especializada continua. En ese mismo texto, las autoridades solicitaron expresamente a la comunidad y a los medios respetar la privacidad del paciente y su familia.
Ese pedido coincide con la postura del entorno del chef, que decidió mantener silencio público para evitar versiones erróneas o falsas interpretaciones sobre su evolución.
Una decisión consensuada con el equipo médico
Según trascendió en programas televisivos, la decisión de no difundir detalles no fue improvisada. Fue acordada entre la familia de Christian Petersen y el equipo médico que lo asiste, priorizando su recuperación y el cuidado emocional de sus seres queridos.
Mientras tanto, Petersen permanece acompañado por su familia más cercana, incluida su esposa, y su evolución continúa siendo monitoreada día a día.






