Cristina Fernández de Kirchner se prepara para atravesar una Navidad atípica: convaleciente tras una cirugía de urgencia y cumpliendo su condena de seis años de prisión en modalidad domiciliaria por la causa Vialidad. La celebración de Nochebuena estará condicionada tanto por su estado de salud como por las nuevas reglas de conducta y visitasimpuestas por el Tribunal Oral Federal N°2.
La exmandataria fue sometida a una cirugía laparoscópica por apendicitis con peritonitis localizada y permanece internada en el Sanatorio Otamendi, donde, según el último parte médico, evoluciona favorablemente y sin complicaciones postoperatorias. Si ese cuadro se mantiene, podría recibir el alta médica en las horas previas a la Nochebuena.
Una Navidad limitada al círculo íntimo
De concretarse el alta, Cristina Kirchner pasará las Fiestas en su domicilio, bajo el régimen de prisión domiciliaria. Allí podrá compartir la celebración únicamente con su familia directa, ya que el nuevo esquema de visitas restringe severamente el ingreso de otras personas.
El tribunal estableció que las reuniones con no familiares no pueden superar tres personas simultáneas, requieren autorización previa e individual, y tienen un límite de dos horas, hasta dos veces por semana. Estas condiciones no se aplican a su núcleo familiar, por lo que podría pasar la Nochebuena junto a Máximo y Florencia Kirchner y sus nietos.
Las nuevas reglas que impuso la Justicia
Entre las disposiciones recientes del TOF 2 se incluyen:
- La designación de un médico coordinador, encargado de centralizar las consultas y reportes de salud.
- La autorización para subir a la terraza del edificio hasta dos horas diarias.
- La obligación de continuar utilizando la tobillera electrónica, luego de que la Corte Suprema rechazara los planteos de la defensa contra el monitoreo.
El máximo tribunal sostuvo que el dispositivo “coadyuva al control judicial sobre la restricción ambulatoria” propia de la prisión domiciliaria.
Reclamos de la defensa y tensión con el tribunal
La defensa de Cristina Kirchner solicitó postergar una audiencia prevista en la Cámara de Casación para unificar dos reclamos: uno contra la limitación de visitas y otro contra la exigencia de que abogados y contadores informen formalmente en qué causas la asisten antes de poder reunirse con ella.
Desde el entorno legal de la exmandataria cuestionan la dureza del régimen impuesto y sostienen que se trata de una medida “arbitraria”, argumentando que no se aplican restricciones similares en otros casos de prisión domiciliaria, incluso en delitos de mayor gravedad.
La polémica se intensificó luego de que se difundiera una reunión de Cristina Kirchner con nueve economistas, hecho que motivó al tribunal a endurecer las condiciones de visitas.
Un cierre de año inédito
Entre la recuperación médica, el cumplimiento de la condena y las restricciones judiciales, la ex presidenta enfrentará una Navidad sin actos públicos, sin militancia cercana y con un festejo reducido al ámbito familiar. Un escenario inédito para una figura central de la política argentina, que cerrará el año atravesando uno de los momentos más delicados de su vida personal y judicial.






