El gendarme argentino Nahuel Gallo regresó este lunes a la Argentina después de 448 días detenido en Venezuela, y protagonizó un emotivo reencuentro con su familia en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza tras ser liberado el domingo.
Gallo llegó en las primeras horas del lunes acompañado de un fuerte operativo de seguridad y fue recibido con emoción por su esposa, María Alexandra Gómez, y su hijo Víctor, con quienes se fundió en abrazos que quedaron registrados y se difundieron rápidamente en redes y medios.
Un regreso esperado tras una larga detención
El gendarme había permanecido privado de su libertad en Venezuela desde diciembre de 2024, cuando fue detenido bajo acusaciones que las autoridades argentinas calificaron de arbitrarias y sin un proceso judicial transparente.
Su liberación fue confirmada por su familia y distintas fuentes oficiales, y se produjo en el marco de gestiones que incluyeron la participación de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que gestionó un vuelo privado para trasladarlo de regreso al país.
Presencia oficial y apoyo político
Además de su familia, lo recibieron autoridades argentinas, entre ellas el canciller nacional, la ministra de Seguridad y la senadora y ex ministra de Seguridad, quienes acompañaron la llegada y destacaron la importancia de tenerlo de regreso en la Argentina.
Su caso había sido motivo de preocupación pública y política durante más de un año, con reclamos constantes de su familia y de organismos de derechos humanos por su liberación.
Este emotivo reencuentro marca el final de un largo período de incertidumbre para Gallo y su entorno, y abre un nuevo capítulo en su recuperación personal y familiar después de más de 440 días de detención en Venezuela.






