La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) volvió a tensar la relación con el Gobierno nacional tras publicar este lunes un extenso comunicado en el que defendió su gestión, rechazó acusaciones oficiales y cuestionó duramente a la administración de Javier Milei. El pronunciamiento se conoció luego de que la senadora Patricia Bullrich presentara una denuncia ante la CONMEBOL contra el presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino.
En el documento difundido en su sitio web, la AFA reconstruyó el estado en el que se encontraba la institución al asumir la actual conducción en 2017. “Nos encontramos con una institución devastada, desordenada económicamente, con deudas acumuladas y sin autonomía financiera”, señalaron, al tiempo que recordaron el impacto del fin del programa Fútbol para Todos y la crisis institucional que derivó en la intervención de la FIFA en 2016.
La entidad también hizo referencia al deterioro de la imagen pública de aquel período, con clubes divididos, procesos electorales cuestionados y un clima de descrédito que incluso puso en duda la continuidad de las selecciones nacionales en competencias internacionales. Frente a ese escenario, remarcaron que la gestión actual logró ordenar las cuentas, recuperar credibilidad y transformar a la AFA en un organismo superavitario que “no recibe un solo peso del Estado”.
En el comunicado, la dirigencia del fútbol argentino rechazó además las acusaciones del Gobierno y denunció lo que definió como una ofensiva política. Recordaron investigaciones judiciales previas contra Tapia, de las que fue sobreseído, y apuntaron directamente contra funcionarios de la actual administración, como el ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona y la propia Patricia Bullrich, a quienes acusaron de intentar interferir en el funcionamiento institucional de la AFA.
Uno de los ejes centrales del descargo fue la defensa de la autonomía del fútbol argentino. Según la entidad, los intentos de la Inspección General de Justicia para frenar la Asamblea de la AFA y las amenazas de intervención constituyeron un ataque al derecho democrático de los dirigentes a votar libremente. También calificaron como “descabellada” la denuncia que vinculó al tesorero Toviggino con una supuesta red de espionaje internacional.
La AFA destacó además los logros deportivos alcanzados en los últimos años como respaldo de su gestión y negó tener alineamientos partidarios. “No hay política partidaria en la AFA. Hay trabajo, convicción y un proyecto que nos llevó a donde estamos”, subrayaron, al tiempo que insistieron en que los recursos provenientes de los derechos televisivos se distribuyen íntegramente entre los clubes.
En el tramo final del comunicado, la entidad amplió la crítica al contexto económico y social del país, al mencionar la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de empresas y la caída del consumo desde fines de 2023. En ese marco, concluyeron con un mensaje directo al Ejecutivo: “Con ese dramático contexto del país y el foco puesto en cuestiones que nada tienen que ver con la realidad que atraviesan los argentinos, nosotros igual no te daremos los derechos”.






