Un viaje soñado al Caribe terminó convirtiéndose en una pesadilla para decenas de turistas argentinos que denunciaron una presunta intoxicación alimentaria masiva en un reconocido hotel cinco estrellas de República Dominicana. El caso tomó fuerte repercusión en redes sociales luego de que dos hermanas relataran el calvario que atravesaron junto a su madre, paciente oncológica, durante una estadía en el resort Iberostar Selection Hacienda Dominicus, ubicado en la ciudad de Bayahibe.

Según el testimonio viralizado en TikTok por Abril Ruiz Dorman, la situación comenzó apenas un día después de haber llegado al hotel, cuando su madre presentó síntomas severos como vómitos, diarrea, náuseas y fiebre alta. La gravedad del cuadro se incrementó debido a que la mujer se encuentra en tratamiento por un cáncer de pulmón y debió suspender de forma inmediata su quimioterapia oral, algo expresamente contraindicado por su oncólogo.

Con el correr de las horas, la familia descubrió que no se trataba de un caso aislado. Tanto Abril como su hermana también comenzaron a manifestar síntomas similares y, al dialogar con otros huéspedes, constataron que una gran cantidad de turistas atravesaban el mismo cuadro. Según relataron, la mayoría de los afectados eran argentinos y hubo al menos un menor que debió ser internado de urgencia.

El hotel señalado es el Iberostar Selection Hacienda Dominicus, un resort all inclusive de lujo ubicado frente al mar Caribe, en Bayahibe, una zona turística situada a aproximadamente una hora de Punta Cana. El complejo es uno de los más elegidos por viajeros argentinos por su nivel de servicios, su infraestructura y por encontrarse en una región poco afectada por el sargazo.

Hasta el momento, no se conoció un comunicado oficial por parte del hotel ni de las autoridades sanitarias locales. Sin embargo, la denuncia pública generó preocupación entre futuros turistas y reavivó el debate sobre los controles sanitarios en complejos turísticos de alta demanda.

Las familias afectadas aseguran que su objetivo es advertir a otros viajeros y visibilizar una situación que, según afirman, puso en riesgo la salud de decenas de personas. El caso continúa bajo seguimiento, mientras crece la expectativa por una respuesta formal de la cadena hotelera y del sistema de salud dominicano.