La Ciudad de Buenos Aires dio a conocer el dato de inflación correspondiente a diciembre y completó el balance de precios de todo 2025. Según informó el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, el Índice de Precios al Consumidor porteño (IPCBA) registró una suba del 2,7% en el último mes del año, lo que llevó la inflación acumulada anual al 31,8%.

El dato de diciembre implicó una aceleración de 0,3 puntos porcentuales respecto de noviembre y volvió a confirmar la tendencia al alza observada en el tramo final del año, con aumentos mensuales que se estabilizaron en torno al 2,5%.

Los rubros que más presionaron los precios

Durante diciembre, los mayores incrementos se observaron en TransporteVivienda, agua, electricidad, gas y otros combustiblesAlimentos y bebidas no alcohólicas y Restaurantes y hoteles, que fueron los principales responsables del avance del nivel general.

El caso más destacado fue el de Transporte, que trepó 5,5%, más del doble del promedio mensual, impulsado por los aumentos de tarifas y combustibles. Este rubro se convirtió en el factor de mayor incidencia negativa para el bolsillo de los porteños en el cierre del año.

Comparación anual y señal para el país

En perspectiva histórica, el contraste es marcado: en 2024, la inflación anual en la Ciudad había alcanzado el 136,7%, por lo que el cierre de 2025 refleja un descenso pronunciado de los precios en términos interanuales. Sin embargo, los datos también muestran que la desaceleración perdió fuerza y que el proceso inflacionario parece haberse estabilizado en un piso cercano al 2,5% mensual.

El índice porteño es seguido de cerca por analistas y el mercado porque suele anticipar la medición nacional que luego difunde el INDEC. Si bien existen diferencias metodológicas, históricamente los desvíos entre ambos indicadores no suelen ser significativos.

Un desafío para 2026

El Gobierno nacional mantiene como objetivo llevar la inflación a niveles cercanos a cero hacia mediados de 2026. No obstante, el comportamiento de los precios en la Ciudad de Buenos Aires sugiere que el desafío será consolidar una desaceleración más profunda, especialmente en rubros sensibles como transporte, servicios y tarifas, que siguen mostrando aumentos por encima del promedio general.