Un ataque armado ocurrido este lunes en Bondi Beach, una de las playas más concurridas de Sídney, dejó al menos 12 personas muertas y unas 60 heridas durante una celebración por el inicio de la festividad judía de Janucá. El hecho se produjo en el extremo norte del balneario y habría sido perpetrado por al menos dos atacantes armados, según confirmaron fuentes oficiales.
De acuerdo con la Policía del estado de Nueva Gales del Sur, uno de los agresores fue abatido en el lugar durante el operativo de respuesta, mientras que el segundo fue detenido y permanece bajo custodia. El ataque comenzó alrededor de las 09.45 (hora local), cuando los servicios de emergencia recibieron múltiples llamados alertando sobre disparos en la zona.
Las autoridades confirmaron a la cadena pública ABC un balance inicial de víctimas fatales y heridos, aunque aclararon que las cifras son preliminares y podrían variar a medida que avance la investigación. Desde el servicio de ambulancias informaron que varias personas fueron asistidas en el lugar y que al menos ocho heridos debieron ser trasladados a distintos hospitales de Sídney.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron escenas de pánico y caos, con personas huyendo de la playa y víctimas tendidas en la arena mientras eran atendidas por paramédicos. Testigos presenciales relataron haber escuchado múltiples disparos durante varios minutos, aunque la duración exacta del tiroteo aún no fue confirmada oficialmente.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, expresó su consternación por lo ocurrido y calificó las imágenes como “impactantes y profundamente angustiosas”. A través de un comunicado, aseguró que las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia trabajan intensamente para asistir a las víctimas y que el Gobierno nacional mantiene una coordinación permanente con las autoridades estatales.
En el plano internacional, el ataque generó una fuerte reacción. El presidente de Israel, Isaac Herzog, condenó el hecho y habló de un “vil ataque terrorista” contra personas que participaban de una celebración religiosa, aunque las autoridades australianas aún no confirmaron de manera oficial el móvil del ataque ni su vinculación directa con el evento de Janucá. También se pronunció la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, quien expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias.
Mientras tanto, la Policía mantiene acordonada la zona de Bondi Beach y pidió a la población evitar el área hasta nuevo aviso, mientras continúan las tareas de peritaje e investigación en uno de los puntos turísticos más emblemáticos de Australia.






