El sistema penitenciario de Ecuador volvió a ser escenario de una tragedia. Un motín en la cárcel de Machala, en la provincia de El Oro, dejó un saldo de 31 reclusos muertos y 43 heridos, en medio de una violenta revuelta que se desató por el traslado de internos a una prisión de máxima seguridad.
Según informó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad (SNAI), el motín comenzó en la madrugada del domingo cuando grupos rivales de presos se enfrentaron dentro del penal El Oro N°1, ubicado a unos 500 kilómetros de Quito. Vecinos relataron que se escucharon detonaciones y gritos durante más de una hora, mientras la policía intentaba ingresar.
31 muertos y 43 heridos: una nueva masacre carcelaria
Las autoridades confirmaron que 27 de las víctimas murieron por asfixia, aunque aún se investigan las circunstancias exactas del hecho. La Fiscalía de El Oro trabaja en la identificación de los cuerpos, muchos de ellos calcinados o con signos de violencia extrema.
Este episodio se suma a una larga lista de motines sangrientos que golpean a Ecuador desde 2021, donde más de 500 presos han perdido la vida en distintos centros penitenciarios. Las cárceles ecuatorianas, diseñadas para 30.000 personas, albergan a más de 40.000 internos, lo que agrava la sobrepoblación y la falta de control estatal.
Causas del motín y la crisis carcelaria
De acuerdo con los primeros informes, la revuelta habría comenzado por el traslado de presos considerados de alta peligrosidad hacia una nueva cárcel de máxima seguridad. La medida, parte de un plan de reorganización penitenciaria, buscaba separar a las bandas rivales, pero generó resistencia entre los internos.
El penal de Machala ya había sido escenario de otra masacre en septiembre de 2025, con un saldo idéntico de 31 muertos. Construido en 2014 para 1.200 reclusos, actualmente alberga más del doble, con graves problemas estructurales y falta de personal penitenciario.
Reacción del gobierno de Daniel Noboa
Tras confirmarse la tragedia, el presidente Daniel Noboa convocó de urgencia al gabinete de seguridad y ordenó el despliegue militar en la zona. “Lo ocurrido no quedará impune. No permitiremos que el crimen organizado siga desafiando al Estado”, expresó el mandatario.
Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de conflicto armado interno contra las bandas criminales, entre ellas Los Choneros, Los Lobos y Los Tiguerones, que controlan gran parte de las cárceles y se disputan el poder dentro y fuera de los penales.
Mientras tanto, el gobierno avanza en la construcción de una megacárcel de máxima seguridad inspirada en el modelo de El Salvador, aunque su inauguración está prevista recién para 2026.






