El teniente general Carlos Alberto Presti juró este viernes como nuevo ministro de Defensa y comenzó formalmente una etapa de reconfiguración profunda en la conducción del área. Tras la ceremonia encabezada por el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, el flamante ministro terminó de definir el equipo que lo acompañará, en un esquema que combina continuidad administrativa con un marcado regreso de perfiles militares a puestos estratégicos.

La conformación del gabinete refleja el giro que busca imprimir el Gobierno en la política de defensa, con mayor presencia de oficiales —en actividad y retirados— en áreas sensibles, sin desplazar por completo a los funcionarios técnicos que venían trabajando bajo la gestión de Luis Petri. El objetivo declarado es acelerar la toma de decisiones, ordenar estructuras internas y avanzar en una agenda de modernización de las Fuerzas Armadas.

Uno de los cargos centrales será la Secretaría de Estrategias y Asuntos Militares, que quedará a cargo del general de división Jorge Alberto Puebla. Con trayectoria en planificación y conducción operativa, Puebla será el principal enlace entre el Ministerio y los Estados Mayores de las tres fuerzas, en un contexto de redefinición doctrinaria y reequipamiento.

En el plano internacional, Presti decidió el regreso del teniente coronel retirado Daniel Enrique Martella como secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa. Su designación apunta a fortalecer los vínculos estratégicos con Estados Unidos e Israel, una de las prioridades geopolíticas del Gobierno, y a reincorporar cuadros desplazados durante gestiones anteriores.

Otra de las áreas clave será la Agencia Logística de la Defensa, que concentrará los procesos de compras, abastecimiento y modernización de equipamiento. Allí asumirá el general de brigada Carlos Horacio Martín, con experiencia en planeamiento y gestión de adquisiciones, en momentos en que el Ejecutivo busca acelerar inversiones en material militar y logística.

En paralelo, Guillermo Madero continuará como jefe de Gabinete de Asesores, garantizando continuidad administrativa y coordinación interministerial. La Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa seguirá bajo la conducción de Mario Katzenell, mientras que la administración general quedará en manos del coronel de Intendencia Ariel Andrés Mira Peña, un área clave para el manejo presupuestario.

La agenda inmediata de Presti incluye además la reorganización del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), que atraviesa dificultades financieras y demoras en las prestaciones, uno de los puntos más sensibles para el personal militar y sus familias.

Cambios en la cúpula de las Fuerzas Armadas

La asunción de Presti coincide con un reordenamiento significativo en la conducción de las Fuerzas Armadas. El Estado Mayor Conjunto volverá a estar encabezado por la Armada Argentina, con el vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare como nuevo jefe, secundado por el general de brigada Sergio Jurczyszyn. El brigadier general Xavier Isaac pasó a retiro.

En el Ejército, la jefatura será asumida por el general Oscar Santiago Zarich; la Armada quedará bajo el mando del vicealmirante Juan Carlos Romay; y en la Fuerza Aérea fue ratificado el brigadier mayor Gustavo Javier Valverde, con un rol central en la incorporación de los aviones F-16 recientemente arribados al país.

Con este esquema, el Gobierno de Milei avanza en una redefinición del modelo de conducción en Defensa, apostando a una mayor impronta militar en la gestión política del área, en medio de un proceso de reequipamiento, cambios doctrinarios y alineamiento estratégico internacional.