El subte porteño volvió a funcionar este martes por la tarde después de un paro total que se extendió durante buena parte de la jornada. La medida, impulsada por los metrodelegados, se levantó tras la liberación de los dirigentes gremiales que habían sido detenidos.
Primero se restableció el servicio en todas las líneas excepto la B, que se normalizó cerca de las 16. Desde entonces funcionan las líneas A, B, C, D, E, H y el Premetro, con frecuencias que se regularizan de manera gradual.
Cómo empezó el conflicto
Según la versión del Gobierno porteño, el episodio se originó en la estación Juan Manuel de Rosas, de la línea B, cuando el delegado Sebastián Carrizo abrió una puerta de emergencia como medida de protesta y permitió que los pasajeros viajaran sin pagar, en rechazo a una sanción aplicada a otro trabajador.
La Unidad Fiscal Norte, a cargo de la fiscal Natalia Pla, ordenó la detención de Carrizo por presunta desobediencia. Cuando la policía intentó detenerlo, los delegados Claudio Dellacarbonara y Facundo Heredia intervinieron y fueron aprehendidos, acusados de obstaculizar el procedimiento. Ambos fueron trasladados a una dependencia policial de Chacarita.
También fue detenido Néstor Segovia, secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), a quien se le atribuyó una agresión a efectivos policiales. Tras las detenciones, el gremio dispuso un paro total en toda la red.
La postura del Gobierno de la Ciudad
La administración de Jorge Macri respaldó el accionar policial y recordó que el subte fue declarado servicio esencial en junio, por lo que exigió la prestación del servicio.
Qué dijo Dellacarbonara
Tras ser liberado, el dirigente aseguró que se encontraba bien y denunció una “escalada represiva”. “Hay un ataque que no se ve en la Argentina desde la dictadura militar”, afirmó, y responsabilizó al jefe de Gobierno porteño.
Además, reclamó la libertad de los compañeros que pudieran seguir detenidos, garantías para que no se detenga a Carrizo y pidió a la CGT y a la CTA que convoquen a un paro nacional. También cuestionó la falta de inversión en la red, la presencia de asbesto en las formaciones y los aumentos de tarifa.






