Una masiva movilización sindical se desarrolla este viernes en el centro porteño en rechazo a la Reforma Laboral que el oficialismo busca convertir en ley en el Senado de la Nación Argentina.
La protesta es encabezada por gremios nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), entre ellos la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Federación de Aceiteros, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y sindicatos del transporte agrupados en la CATT.
Sin paro general de la CGT
La movilización se realiza sin convocatoria formal de la Confederación General del Trabajo (CGT), cuya conducción decidió canalizar el rechazo a la reforma por la vía judicial.
El FreSU había solicitado un paro de 36 horas con movilización, pero ante la negativa del triunvirato cegetista ratificó su decisión de marchar junto a organizaciones sociales, piqueteras y agrupaciones de jubilados.
Tensión en el Obelisco y operativo de seguridad
Desde temprano se registraron incidentes en la zona del Obelisco y la avenida 9 de Julio, donde la Policía de la Ciudadintentó impedir cortes totales de tránsito.
Según testigos, el operativo incluyó empujones, uso de gas pimienta y disparos de balas de goma para dispersar a manifestantes que buscaban avanzar hacia la avenida Corrientes y luego al Congreso.
Tras los momentos de tensión, los manifestantes se reorganizaron y retomaron la concentración con la intención de dirigirse hacia el Parlamento.
El eje del reclamo
Los sindicatos cuestionan que la Reforma Laboral implica una reducción de derechos laborales y advierten sobre la utilización de fondos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) en esquemas vinculados a despidos.
El oficialismo, por su parte, sostiene que el proyecto busca modernizar el mercado de trabajo y fomentar la creación de empleo formal.
Mientras el debate continúa dentro del recinto, en las calles el conflicto social escala y suma un nuevo capítulo en la disputa entre el Gobierno y sectores sindicales.






