La NASA estima que el telescopio espacial Swift reingresará de manera no controlada a la atmósfera en las próximas semanas, tras casi 22 años de observaciones astronómicas.

Por qué se termina la misión

El observatorio vuela por debajo de los 275 kilómetros de altura, donde la resistencia atmosférica lo frena y le hace perder órbita de forma gradual. “La mayor resistencia atmosférica a esta altura impide que los telescopios observen con precisión objetivos astronómicos”, explicó la agencia.

Como Swift no tiene propulsores propios, se había evaluado elevarlo con una nave robótica de la empresa Katalyst Space Technologies. Sin embargo, el plan se canceló por problemas técnicos en esa nave.

¿Hay riesgo para la Argentina?

La órbita del telescopio atraviesa una franja que va desde el centro de México hasta buena parte de Sudamérica, incluido el territorio argentino. De todos modos, la NASA aclaró que todavía no es posible determinar dónde caerán los restos.

Según la agencia, el calor del reingreso destruirá la mayor parte de la estructura y la probabilidad de que los fragmentos causen daños es muy baja, ya que gran parte del recorrido pasa sobre océanos o zonas poco pobladas.