La salud de Thiago Medina, exparticipante de Gran Hermano, atraviesa horas decisivas tras el grave accidente en moto ocurrido el 12 de septiembre en Moreno. Internado en terapia intensiva en el hospital Mariano y Luciano de la Vega, su estado sigue siendo crítico y sus familiares se aferran a la fe para pedir por su recuperación.
El pedido desesperado de su hermana
En un mensaje que conmovió a miles de seguidores en redes sociales, Camilota Medina, hermana del joven, expresó entre lágrimas: “Necesitamos un milagro. Les pido que hagamos una cadena de oración para mi hermano. Me llamaron del hospital y la situación es muy delicada”.
El rol de Daniela Celis y el parte médico
Daniela Celis, madre de las gemelas Laia y Aimé, hijas que tuvo con Thiago, también se sumó al pedido de acompañamiento espiritual:
“Hoy necesitamos de cada uno de ustedes. Thiago se encuentra en un momento muy delicado de salud. Confiamos en la fuerza de la fe, en los milagros y en la unión de muchas oraciones”, escribió en Instagram.
La ex Gran Hermano difundió además el último parte médico: Thiago cursa un episodio de injuria pulmonar, bajo cobertura antibiótica, con pronóstico reservado. Los médicos confirmaron que no requiere drogas para mantener la presión y que lograron resolver la atelectasia gracias a la kinesioterapia.
Un cuadro complejo tras el accidente
El joven fue sometido a una cirugía de urgencia que se extendió más de cuatro horas, en la que debieron reparar la parrilla costal y extirparle el bazo. Sufrió múltiples fracturas y un severo daño pulmonar, por lo que permanece sedado y con asistencia respiratoria mecánica.
Los profesionales mantienen su atención en la evolución de los pulmones, que siguen siendo el mayor desafío para su recuperación.
La fe como sostén
Las redes sociales se inundaron de mensajes de aliento, rezos y muestras de apoyo. Daniela compartió una de las imágenes más conmovedoras: la de una de sus hijas sosteniendo un rosario junto al mensaje: “Oremos por papá”.
El entorno de Thiago insiste en que la fuerza colectiva y la esperanza pueden marcar la diferencia en este momento crítico.






