La Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) confirmó su adhesión al paro general de 24 horas convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la Reforma Laboral impulsada por el presidente Javier Milei, que ya cuenta con media sanción del Senado y será debatida en la Cámara de Diputados en los próximos días.

En un comunicado oficial, la UGATT informó que “adhiere y acata plenamente lo resuelto por el Consejo Directivo de la CGT” y adelantó que garantizará el “paro total de los medios de transporte de pasajeros” durante la jornada de protesta. Desde la organización señalaron que la medida se realiza “en defensa del trabajo argentino y del derecho a huelga”.

Qué pasará con el transporte

La adhesión de los gremios del transporte anticipa una fuerte afectación en colectivos, trenes y otros servicios vinculados a la movilidad urbana e interurbana. La incógnita principal giraba en torno a la postura de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que en la última huelga general había adoptado una posición más distante respecto de la central obrera.

Sin embargo, el avance legislativo de la reforma y los conflictos salariales que atraviesa el sector habrían endurecido su postura. Aunque resta una comunicación formal definitiva, todo indica que el impacto en el transporte público será significativo.


Reforma Laboral: polémica por un “vacío” que afecta a bomberos voluntarios

En paralelo al anuncio del paro, el debate parlamentario sumó un nuevo foco de controversia tras la advertencia de un trabajador que planteó una situación no contemplada en el proyecto.

El planteo giró en torno a qué ocurriría si un bombero voluntario se lesionara durante un incendio y debiera ausentarse de su empleo formal. Según la interpretación que circula en el debate, en ese caso podría percibir solo el 50% de su salario.

La consulta abrió interrogantes sobre posibles efectos colaterales de la normativa en trabajadores que realizan tareas esenciales ad honorem. Desde distintos sectores señalaron que el tratamiento en Diputados podría introducir modificaciones para contemplar situaciones excepcionales y evitar vacíos legales.


Un clima sindical en tensión

La convocatoria al paro general y la adhesión del sector transporte elevan la tensión política en la antesala del tratamiento en Diputados. Mientras el oficialismo defiende la reforma como una herramienta para fomentar el empleo formal y modernizar el mercado laboral, desde el sindicalismo sostienen que implica una pérdida de derechos y restricciones al derecho de huelga.

El escenario anticipa una semana clave tanto en el Congreso como en la calle, con impacto directo en la actividad económica y la movilidad urbana.