La ciudad de San Cristóbal, Santa Fe atraviesa días de profundo dolor tras el crimen ocurrido en la Escuela Nº 40 “Mariano Moreno”, donde un adolescente de 15 años asesinó a un compañero de 13. Frente a este escenario, las autoridades provinciales avanzan con un plan de regreso a clases que prioriza la contención emocional y la reconstrucción del entramado educativo.

El gobierno de Santa Fe desplegó un amplio operativo de asistencia destinado a estudiantes, docentes y familias, con dispositivos de apoyo psicológico, espacios de diálogo y actividades orientadas a procesar el impacto del hecho.

En ese marco, el gobernador Maximiliano Pullaro visitó la localidad junto a su gabinete para acompañar a la comunidad. Durante su recorrida, mantuvo encuentros con familiares de la víctima, Ian Cabrera, así como con padres de otros alumnos y autoridades escolares, con el objetivo de definir los pasos a seguir en medio de un contexto de alta sensibilidad.

Como primera medida, se resolvió suspender las clases en todas las escuelas de la ciudad durante el lunes 6 y martes 7 de abril, tanto en instituciones públicas como privadas. Además, el edificio de la Escuela Nº 40 permanecerá cerrado por orden judicial hasta que finalicen las pericias.

Desde el Ministerio de Educación indicaron que el regreso a las aulas será progresivo y estará sujeto a las decisiones de la Justicia. La prioridad será garantizar una vuelta cuidada, que contemple no solo la continuidad pedagógica, sino también el bienestar emocional de toda la comunidad educativa.

Mientras tanto, se organizarán encuentros con docentes, directivos y asistentes escolares, además de instancias de diálogo con las familias. Estas acciones buscan reconstruir los vínculos y generar un espacio seguro tras el trauma colectivo.

El operativo también incluye la participación de equipos de salud mental que trabajarán en conjunto con el Hospital Samco “Julio César Villanueva”, ofreciendo acompañamiento tanto grupal como individual.

Por su parte, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia continuará con el seguimiento de las familias afectadas mediante visitas domiciliarias y dispositivos de escucha activa, con el objetivo de brindar apoyo sostenido en el tiempo.

Además, se impulsará la creación de una mesa intersectorial integrada por clubes, organizaciones civiles y autoridades locales, para fortalecer la red comunitaria y prevenir situaciones similares en el futuro.

En una ciudad marcada por el dolor, el desafío ahora es avanzar hacia una recuperación gradual, con el acompañamiento necesario para que la comunidad educativa pueda volver a las aulas en un entorno de contención y cuidado.