El presidente de Donald Trump lanzó este sábado una amenaza directa contra el gobierno de Cuba, al advertir que la isla dejará de recibir petróleo y recursos económicos provenientes de Venezuela y la instó a negociar “antes de que sea demasiado tarde”.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario sostuvo que durante años La Habana se sostuvo gracias al envío de “enormes cantidades de petróleo y dinero” por parte de Venezuela, a cambio de brindar servicios de seguridad a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
“Eso se terminó”, afirmó Trump, remarcando que ese flujo de asistencia ya no continuará.
“No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. Cero”, escribió el presidente estadounidense, en un mensaje interpretado como un ultimátum político y económico hacia las autoridades cubanas.
Escalada regional tras la captura de Maduro
Trump aseguró además que muchos cubanos que integraban misiones de seguridad en Venezuela murieron durante la reciente intervención militar estadounidense y afirmó que Caracas “ya no necesita protección externa”, ya que ahora —según sus palabras— cuenta con el respaldo de Estados Unidos.
Las declaraciones se producen pocos días después de que el gobierno de Miguel Díaz-Canel reconociera la muerte de más de 30 soldados cubanos en Venezuela durante el operativo que derivó en la captura de Maduro. Desde La Habana, el ataque fue calificado como “criminal”, y se sostuvo que los efectivos fallecidos cumplían misiones oficiales solicitadas por el Estado venezolano.
Presión creciente sobre La Habana
La advertencia de Trump se enmarca en un cambio estratégico en la región, tras el avance de Estados Unidos sobre Venezuela y el rediseño de alianzas en América Latina. Washington reforzó su presencia política y militar en el Caribe y aumentó el escrutinio sobre el vínculo histórico entre Cuba y Venezuela, una relación clave para la subsistencia energética de la isla.
Con este nuevo mensaje, la administración Trump profundiza su línea de máxima presión sobre el gobierno cubano y deja abierta la posibilidad de nuevas sanciones o condicionamientos, en un contexto regional cada vez más tenso.






