El Gobierno nacional volvió a exigir este lunes la liberación inmediata del gendarme argentino Nahuel Gallo, al cumplirse un año de su detención en Venezuela en condiciones calificadas oficialmente como “ilegales y arbitrarias”. La Cancillería y el Ministerio de Seguridad difundieron un comunicado conjunto en el que advierten que la situación constituye un caso de desaparición forzada y una transgresión al derecho internacional.

Según el pronunciamiento oficial, Gallo continúa privado de su libertad sin acceso a su familia, sin información sobre su situación procesal y sin garantías judiciales básicas. Para el Estado argentino, la ausencia total de datos sobre su paradero y estado de salud agrava la denuncia y coloca el caso en el marco de las violaciones más severas a los estándares internacionales de derechos humanos.

Un año sin respuestas del gobierno venezolano

Gallo, Cabo Primero de Gendarmería Nacional, fue arrestado en circunstancias que aún no fueron esclarecidas. Desde entonces, su familia asegura que no recibió documentos oficiales que expliquen los motivos de la detención, el lugar donde se encuentra alojado o su estado físico. La Argentina sostiene que esta incomunicación prolongada constituye un acto de desaparición forzada.

Reclamos elevados a organismos internacionales

El comunicado detalla que, durante los últimos meses, el Gobierno argentino intensificó su accionar diplomático y jurídico en diversos foros multilaterales:

  • Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): pedido de medidas cautelares urgentes.
  • Corte Penal Internacional (CPI): denuncia por detención arbitraria y desaparición forzada.
  • Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas: presentación por violación de derechos humanos y falta de garantías judiciales.

Funcionarios de Cancillería remarcaron que, pese a estas gestiones, no se obtuvo ninguna respuesta formal del gobierno venezolano.

Acompañamiento a la familia y compromiso oficial

El comunicado oficial señala que el Estado argentino continuará acompañando a los familiares de Gallo y sostendrá todas las medidas necesarias para lograr su liberación:
“El Gobierno argentino no cesará en sus esfuerzos y continuará exigiendo que Nahuel Gallo sea restituido a su país con urgencia”, concluye el texto.

Con este nuevo pronunciamiento, el caso vuelve a ocupar un lugar central en la agenda internacional de derechos humanos y profundiza la presión diplomática sobre Venezuela, a un año de una detención que continúa envuelta en secreto y sin justificación legal.