El economista expuso ante el Gabinete por invitación de Javier Milei y sostuvo que el dólar se encuentra por debajo de sus niveles históricos. Propuso reforzar el superávit fiscal, realizar una corrección cambiaria o avanzar con reformas que aumenten la productividad.

El economista Alberto Ades realizó una presentación ante el Gabinete nacional en la que analizó la situación cambiaria y advirtió sobre el nivel de apreciación del peso.

Durante su exposición, realizada por invitación del presidente Javier Milei, Ades sostuvo que el valor actual del dólar se encuentra aproximadamente 29% por debajo del promedio registrado durante los últimos 23 años.

Sin embargo, el especialista remarcó que las condiciones macroeconómicas actuales presentan diferencias importantes respecto de otros períodos en los que Argentina atravesó problemas cambiarios.

Qué dijo Ades sobre el valor actual del dólar

Según el análisis presentado ante los ministros, el tipo de cambio real se encuentra en 85,2 puntos, mientras que el promedio de los últimos 25 años se ubicó alrededor de los 120 puntos.

Ades señaló que, con niveles históricos más elevados, Argentina logró acumular reservas internacionales sin depender exclusivamente de un sector de la economía.

El economista también indicó que el dólar se encuentra actualmente más barato en términos reales que antes de la crisis cambiaria de 2018, aunque aclaró que el escenario económico es diferente.

Por qué considera que la situación es distinta a 2018

Ades identificó tres diferencias centrales entre el escenario actual y el registrado durante la administración de Mauricio Macri.

La primera está relacionada con la cuenta corriente. Según los números incluidos en su presentación, en aquel momento existía un déficit de USD 28.000 millones, equivalente a más del 5% del PBI, mientras que actualmente se registra un superávit de USD 2.200 millones.

La segunda diferencia aparece en las cuentas públicas. El déficit fiscal financiero alcanzaba entonces el 6,1% del PBI, mientras que ahora Ades señaló un superávit financiero del 0,1% y un resultado primario positivo del 0,6%.

Finalmente, sostuvo que el problema actual no estaría principalmente en los flujos sino en el stock de reservas y en las dificultades para acceder a los mercados internacionales.

“Hoy los flujos están ordenados, pero tenemos un problema de stock. Faltan reservas y no tenemos acceso a los mercados internacionales”, planteó.

Las tres alternativas que presentó ante el Gabinete

Ades propuso tres posibles caminos para enfrentar lo que definió como la actual “fortaleza del peso”.

La primera alternativa consiste en incrementar el superávit fiscal, lo que permitiría al Tesoro contar con mayores recursos para comprar dólares sin recurrir a emisión monetaria.

Según el economista, esta opción permitiría simultáneamente depreciar el tipo de cambio real y acumular reservas. Como contrapartida, requeriría profundizar el ajuste fiscal en un año electoral.

La segunda posibilidad sería avanzar con una devaluación discrecional para modificar rápidamente el tipo de cambio nominal. Ades advirtió que esta alternativa presenta el riesgo de que el incremento del dólar termine trasladándose a los precios y genere problemas de credibilidad.

Las reformas de productividad como tercera opción

El tercer camino planteado consiste en implementar reformas estructurales destinadas a incrementar la productividad.

Bajo ese escenario, el actual nivel del tipo de cambio podría dejar de considerarse atrasado si la economía mejora su productividad y capacidad exportadora.

Ades mencionó como referencias los casos de Corea del Sur, Israel y Chile, países en los que la apreciación de sus monedas estuvo acompañada por procesos de inversión, apertura económica, desarrollo tecnológico o mejoras de productividad.

Sin embargo, reconoció que esta estrategia necesita tiempo y capital político y que no resuelve los problemas durante el período de transición.

Qué camino considera disponible en el corto plazo

Al finalizar su exposición, Ades sostuvo que el programa económico del Gobierno apunta principalmente al camino de las reformas de productividad, aunque consideró que la herramienta disponible actualmente para atravesar la transición es profundizar el resultado fiscal.

“El programa juega al tercer camino, pero el instrumento disponible hoy es el primero, o sea mayor ajuste fiscal”, sostuvo.

Según su planteo, cada punto adicional de superávit permitiría reducir demanda interna y generar recursos para adquirir reservas sin recurrir a un mayor endeudamiento.