La discusión sobre el mercado de alquileres volvió a instalarse en la agenda pública luego de que el presidente Javier Milei afirmara que los precios de los alquileres registraron una caída en términos reales desde la derogación de la Ley de Alquileres. Sin embargo, organizaciones que representan a los inquilinos sostienen que los datos oficiales muestran una realidad muy distinta y advierten que los valores continúan creciendo por encima de la inflación en todo el país.

Durante su participación en el Latam Economic Forum, Milei aseguró que la eliminación de la normativa vigente hasta 2023 permitió ampliar la oferta de propiedades disponibles y reducir los precios reales de los contratos de alquiler. La declaración generó cuestionamientos por parte de entidades vinculadas al sector habitacional, que difundieron estadísticas basadas en datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Según esos registros, mientras la inflación interanual se ubicó en torno al 32,4%, los alquileres aumentaron significativamente por encima de ese porcentaje en todas las regiones del país. En el Gran Buenos Aires las subas alcanzaron el 50,7%; en la región Pampeana llegaron al 64,1%; en Cuyo alcanzaron el 59,7%; mientras que en el Noreste y Noroeste superaron el 80%. La Patagonia registró el incremento más elevado, con una variación del 87,4%.

Desde Inquilinos Agrupados señalaron que la situación sigue siendo crítica para millones de familias que destinan una porción cada vez mayor de sus ingresos al pago del alquiler. Además, advirtieron que muchos contratos incorporan actualizaciones trimestrales o cuatrimestrales que generan una presión creciente sobre los presupuestos familiares.

La derogación de la Ley de Alquileres se concretó a través del DNU 70/2023, que modificó las condiciones de contratación y otorgó mayor libertad para acordar plazos y mecanismos de actualización entre propietarios e inquilinos. Mientras el Gobierno sostiene que la medida favoreció la oferta y la competencia en el mercado, organizaciones del sector aseguran que los aumentos continúan afectando el acceso a la vivienda y reclaman nuevas herramientas de regulación.

El debate permanece abierto en un contexto donde la vivienda continúa siendo una de las principales preocupaciones económicas de los argentinos, especialmente en los grandes centros urbanos y regiones donde los alquileres muestran aumentos muy superiores a la evolución general de los precios.