La defensa del excomandante de la Fuerza de Submarinos, Claudio Villamide, solicitó su absolución en el juicio por el hundimiento del ARA San Juan, al sostener que no existen pruebas suficientes para atribuirle responsabilidad penal por la tragedia que, en noviembre de 2017, provocó la muerte de los 44 tripulantes.

Durante su alegato ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, el abogado Juan Pablo Vigliero afirmó que, si bien las familias de las víctimas merecen reparación y los tripulantes deben ser honrados, «no se puede condenar a personas inocentes» para responder a una tragedia.

La defensa cuestionó las pruebas

El letrado sostuvo que aún existen alrededor de 120 minutos del recorrido del submarino sobre los que no hay certezas, desde el último intento de comunicación hasta el naufragio, y remarcó que se desconoce qué provocó la pérdida de control de la nave.

Según argumentó, no se activaron sistemas de emergencia como la radiobaliza, la balsa o el soplado de tanques, lo que indicaría que la tripulación quedó imposibilitada de reaccionar por una causa que aún no fue determinada.

En ese sentido, pidió la nulidad de la acusación presentada por la fiscalía y aseguró que, al no conocerse con precisión cómo se produjo el desenlace, tampoco puede establecerse qué medidas concretas debieron haberse tomado para evitarlo.

El debate por la válvula ECO-19

Uno de los principales ejes de la defensa giró en torno a la válvula ECO-19, señalada durante el juicio como el posible punto de ingreso de agua de mar al compartimiento de baterías.

Vigliero sostuvo que nunca pudo demostrarse si el agua ingresó por una falla mecánica, una obstrucción, un error humano o una apertura deliberada durante una prueba técnica, por lo que consideró imposible responsabilizar a Villamide.

Además, afirmó que la válvula se encontraba dentro del período previsto de mantenimiento y que no existía ninguna acción que el entonces comandante hubiera podido realizar para evitar el desenlace.

La respuesta de la querella

Las abogadas de familiares de las víctimas, Valeria Carreras y Lorena Arias, rechazaron los argumentos de la defensa y sostuvieron que el juicio permitió reconstruir una cadena de incumplimientos dentro de la Armada.

Las representantes legales recordaron que Villamide había recibido informes sobre fallas, pedidos de ingreso del submarino a dique seco y advertencias técnicas durante 2017, pero señalaron que no impulsó inspecciones de seguridad ni medidas preventivas.

También cuestionaron que la defensa comparara al exoficial con Ulises, héroe de la mitología griega, al remarcar que «los 44 tripulantes del ARA San Juan también querían volver a casa y no volvieron porque quienes debían garantizar la seguridad del buque no lo hicieron».

La fiscalía mantiene el pedido de condena

Días atrás, la fiscalía solicitó penas de entre tres y cinco años de prisión para los cuatro exjefes de la Armada acusados en la causa, al considerar que permitieron que el submarino zarpara en un estado de alistamiento precario y con deficiencias de mantenimiento que habrían contribuido al fatal desenlace.