El proyecto del Gobierno porteño contemplaba concesionar por cinco años un espacio dentro del Cementerio de la Recoleta. Una heredera presentó un amparo y el juez Roberto Gallardo ordenó suspender el proceso.

La Justicia porteña ordenó suspender la licitación impulsada por el Gobierno de la Ciudad para concesionar una bóveda del Cementerio de la Recoleta y transformarla en un espacio comercial con cafetería y tienda de souvenirs.

La decisión se tomó luego de la presentación judicial realizada por Lucía Girado, heredera de los titulares del mausoleo, quien pidió la nulidad del procedimiento mediante el cual se había declarado la caducidad de la concesión familiar.

El proyecto contemplaba además la posibilidad de desarrollar recorridos turísticos nocturnos dentro del cementerio y había generado polémica desde que se conoció.

Cómo era el proyecto para la bóveda

La bóveda está ubicada en la Sección 17, Tablón 201 y cuenta con una superficie aproximada de 24,54 metros cuadrados.

El Gobierno porteño había lanzado una licitación para otorgar su explotación comercial durante cinco años, con un canon base de $1.600.000.

La intención era instalar allí un espacio destinado a la venta de alimentos, bebidas y souvenirs.

Según la administración de la Ciudad, el proceso se inició porque los propietarios de la bóveda acumulaban una importante deuda vinculada con el mantenimiento del lugar.

La deuda que reclamaba la Ciudad

De acuerdo con la información oficial, los 30 propietarios de la bóveda no habrían abonado el mantenimiento durante aproximadamente 20 años.

La deuda correspondiente al período 2007-2026 ascendería a $22.215.070.

A ese monto se sumarían $15.587.653 por trabajos de reparación que, según el Gobierno porteño, fueron afrontados por la Ciudad.

La administración sostuvo que había enviado cartas documento y distintas notificaciones a los titulares sin obtener una respuesta, por lo que avanzó con el procedimiento destinado a recuperar la bóveda.

Una heredera presentó un amparo

Después de conocerse la licitación, los propietarios se presentaron ante la Justicia.

La acción fue impulsada por Lucía Girado ante el Juzgado Contencioso Administrativo N° 6, donde solicitó que se declarara nulo el procedimiento de caducidad de la concesión.

El juez Roberto Gallardo hizo lugar al planteo de manera cautelar y ordenó al Gobierno porteño abstenerse de avanzar con la caducidad del terreno correspondiente a las sepulturas involucradas.

También dispuso que la Ciudad no pueda licitar ni rematar el espacio mientras se resuelve el conflicto judicial.

Como consecuencia, quedó suspendida la Licitación Pública N°10002-1251-LPU26.

El argumento del juez Gallardo

En su resolución, Gallardo cuestionó particularmente el destino comercial que se pretendía darle al espacio.

“El cementerio, como bien jurídico, constituye un espacio de paz y descanso para los deudos y no un centro comercial”, sostuvo el magistrado.

El juez también planteó que, después de declarar la caducidad de la concesión, el Gobierno habría iniciado una segunda etapa orientada hacia una explotación económica y lucrativa de un lugar que podría encontrarse fuera del comercio.

La medida judicial no resuelve todavía el conflicto de fondo sobre la titularidad y la deuda de la bóveda, pero impide por el momento que avance el proyecto de instalar una cafetería y una tienda de souvenirs dentro del Cementerio de la Recoleta.