Sin pasar por el Congreso, el gobierno argentino expresó su alineamiento con Israel y Estados Unidos. Críticas de la oposición y advertencias legales.
El Ejecutivo nacional respaldó tácitamente los ataques militares lanzados por EE. UU. sobre Irán, lo que generó un fuerte rechazo en el arco opositor y encendió la alarma en el Congreso.
Sin emitir un comunicado oficial, el gobierno argentino dejó en claro su apoyo a la ofensiva conjunta de EE. UU. e Israel contra objetivos estratégicos en Irán. La postura se evidenció a través de publicaciones de Milei y declaraciones del ministro de Defensa, Luis Petri, quien calificó a Irán como “enemigo histórico de la Argentina”.
Esta alineación internacional generó fuertes cuestionamientos en sectores del Congreso, donde se denunció que el Ejecutivo omitió pasos institucionales básicos al no consultar ni informar a los legisladores.
“Apoyar una acción militar extranjera sin discusión legislativa es gravísimo”, advirtió un diputado de la UCR. Referentes del peronismo también cuestionaron la decisión, señalando que puede afectar la relación con otros países del Mercosur y poner en riesgo la seguridad nacional.
El Gobierno no dio marcha atrás y se limitó a reafirmar su cercanía con “las democracias liberales del mundo”.






