El gobierno de Javier Milei oficializó un aumento del 3,38% en jubilaciones, pensiones y asignaciones no contributivas que paga la ANSES, en línea con la inflación registrada en marzo.
La actualización fue establecida mediante las resoluciones 110/2026 y 111/2026 publicadas en el Boletín Oficial, en el marco de la fórmula de movilidad que ajusta los haberes con dos meses de rezago.
Con este incremento, el haber mínimo jubilatorio pasará a ser de $393.174,10, mientras que el haber máximo se ubicará en $2.645.689,38. Además, la Prestación Básica Universal (PBU) quedó fijada en $179.859,20 y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) en $314.539,28.
A estos montos se suma el bono de $70.000, que se mantiene congelado desde hace más de dos años. De esta forma, quienes perciben la jubilación mínima cobrarán en mayo un total de $463.174,10.
Sin embargo, ese ingreso continúa por debajo de la Canasta Básica Total (CBT) medida por el INDEC, lo que indica que no alcanza a cubrir el umbral de pobreza.
En paralelo, también se actualizaron los rangos y montos de las asignaciones familiares para distintos grupos: trabajadores en relación de dependencia, monotributistas, beneficiarios de prestaciones por desempleo y titulares de asignaciones universales.
La medida se inscribe en la política del Gobierno de indexar los haberes previsionales a la inflación, aunque el desfasaje temporal y el congelamiento del bono siguen impactando en el poder adquisitivo de los jubilados.





