La jueza federal María Eugenia Capuchetti ordenó una serie de medidas preliminares para investigar las circunstancias en que Flávio Bolsonaro ingresó a la Argentina por Misiones y salió del país en un vuelo privado hacia Estados Unidos.

Qué ordenó la jueza

A pedido de la fiscal Paloma Ochoa, la magistrada dispuso preservar las grabaciones de las cámaras de seguridad del aeropuerto de Puerto Iguazú, sus alrededores y la pista. También pidió informes a la Cancillería y a la Dirección Nacional de Migraciones.

El objetivo es reconstruir los movimientos del senador brasileño y establecer si hubo intervención de funcionarios argentinos en su salida y, en ese caso, si respondió a algún pedido formal.

Las denuncias

La causa se originó a partir de denuncias presentadas en los tribunales de Comodoro Py, entre ellas una del dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano y otra del diputado nacional Esteban Paulón, que plantearon interrogantes sobre el rol de funcionarios nacionales.

La postura del Gobierno

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió la actuación oficial. “Entró por Migraciones, no tenía impedimentos de Interpol. Viajó a Estados Unidos vía Guayaquil”, sostuvo. “Si un ciudadano ingresa sin ninguna limitación, se va sin ninguna limitación. Migraciones autorizó porque no había ningún impedimento”, agregó.

Bolsonaro, que había perdido el balotaje en Brasil, tenía prohibido salir de su país por orden del Supremo Tribunal Federal en una causa por presunto lavado de dinero.