La puesta en marcha de una ruta comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas abrió un frente de tensión entre la Argentina y Chile. El buque chileno Danstar, operado por la empresa Naviera Easter Island, prevé inaugurar el servicio a fines de 2026.

El buque y la ruta

Se trata de un barco mercante de 72 metros de eslora y 1.389 toneladas de capacidad, que transportará frutas, lácteos, madera, cemento, gas licuado y maquinaria pesada, en virtud de un acuerdo con la Falkland Islands Development Corporation. El trayecto, de unos 900 kilómetros por el estrecho de Magallanes, demandaría dos días y medio.

La postura argentina

Según fuentes de la Cancillería, el Gobierno evalúa la posibilidad de detener, escoltar o multar a la nave, con el argumento de que podría abastecer proyectos hidrocarburíferos en la zona que no cuentan con autorización argentina.

La respuesta en Chile

Hasta el momento no hay una postura oficial de ninguno de los dos gobiernos. Sin embargo, en Chile se analiza la posibilidad de que la Armada custodie al buque, y distintos sectores políticos defendieron el derecho a la libre navegación.

El expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle advirtió que una eventual interceptación generaría una controversia diplomática y deterioraría “innecesariamente” la relación bilateral.