San Lorenzo atraviesa una nueva crisis institucional y deportiva. A pocas horas del inicio de la pretemporada, Gustavo Álvarez presentó su renuncia como director técnico del primer equipo tras mantener fuertes diferencias con la dirigencia sobre el armado del plantel para la segunda parte de la temporada.
La noticia cayó como un verdadero golpe en el mundo azulgrana. El entrenador tomó la decisión luego de varias reuniones sin acuerdo con la conducción encabezada por Marcelo Culotta, en las que se discutió la continuidad de distintos futbolistas y la necesidad de una renovación profunda del plantel.
Según trascendió, Álvarez había presentado una lista de jugadores que no formarían parte de su proyecto deportivo. Sin embargo, desde la Comisión Directiva existieron reparos respecto a la salida de futbolistas surgidos de las divisiones inferiores y otros con valor de mercado, por considerar que podrían afectar el patrimonio del club.
Ante la falta de consenso, el entrenador decidió dar un paso al costado antes del comienzo de los trabajos de preparación para el segundo semestre.
Walter Perazzo quedó al frente de manera interina
Tras la salida de Álvarez, la práctica prevista para este lunes se realizó bajo la conducción interina de Walter Perazzo, quien asumió de manera provisoria mientras la dirigencia analiza posibles reemplazantes.
El Departamento de Fútbol deberá ahora acelerar la búsqueda de un nuevo entrenador que pueda hacerse cargo del equipo en un contexto complejo y con poco margen de tiempo antes del regreso a la competencia oficial.
Los números de Gustavo Álvarez en San Lorenzo
El ciclo del entrenador fue breve y dejó un balance irregular. Dirigió 13 partidos oficiales entre el Torneo Apertura, la Copa Sudamericana y los playoffs del campeonato local.
Su registro fue:
- 3 victorias.
- 7 empates.
- 3 derrotas.
- Promedio de 1,23 puntos por partido.
Aunque logró algunos resultados importantes, el equipo nunca alcanzó la regularidad esperada y terminó inmerso en un clima de tensión interna que derivó en la salida anticipada del entrenador.
Ahora, San Lorenzo deberá rearmarse una vez más y definir rápidamente quién será el encargado de conducir un proyecto deportivo que vuelve a comenzar desde cero.






