La multinacional Bunge cerró su planta de fertilizantes en Campana, provincia de Buenos Aires. Según trascendió, la empresa argumentó una fuerte caída de las ventas y la imposibilidad de competir con los precios de los productos importados.

Cómo se enteraron los trabajadores

De acuerdo con los testimonios, la empresa comunicó la decisión el lunes a las 17 al sindicato y al personal que estaba en la planta. Muchos trabajadores ya se retiraban en las combis de traslado cuando les pidieron volver y les informaron que la fábrica no volvería a abrir.

Cuántos empleos afecta

El cierre alcanza a unos 110 trabajadores de planta permanente, de los cuales 80 están bajo convenio, además de un número importante de empleados tercerizados de servicios y mantenimiento.

“Son alrededor de 200, 250 familias que están dependiendo de esta fuente de trabajo”, explicó un delegado.

La sorpresa del gremio

El Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate-Campana manifestó su desconcierto, ya que en mayo había cerrado la paritaria con la empresa sin que se mencionaran problemas de producción o de ventas.

Los trabajadores mantienen una vigilia frente a las instalaciones mientras esperan una audiencia con la empresa en el Ministerio de Trabajo.