Un nuevo relevamiento de Management & Fit encendió señales de alerta para el Gobierno nacional al mostrar una caída en la aprobación de la gestión de Javier Milei y un crecimiento sostenido del rechazo.
Según el informe, más de la mitad de los argentinos desaprueba la gestión actual, en un contexto marcado por tensiones políticas, cuestionamientos económicos y escándalos que impactan en la imagen oficial.
Deterioro en la aprobación
El estudio señala que el nivel de respaldo al Gobierno cayó de manera significativa en los últimos meses.
- En febrero, la aprobación se ubicaba en torno al 46%.
- En abril, descendió a poco más del 37%.
En paralelo, la desaprobación alcanzó su nivel más alto desde el inicio de la gestión, superando el 54%.
Impacto en las expectativas
Uno de los datos más relevantes del informe es el cambio en la percepción sobre el futuro.
Por primera vez desde que comenzó la administración libertaria, las expectativas negativas superan a las positivas. Esto refleja un deterioro en la confianza sobre el rumbo económico y social del país.
Además, la valoración de la situación actual también registró una fuerte caída, mostrando un clima de mayor incertidumbre entre los encuestados.
El efecto político del caso Adorni
El relevamiento también midió el impacto del escándalo que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Según los datos:
- Casi 8 de cada 10 personas consideran que debería renunciar o pedir licencia.
- Su imagen positiva registró una caída pronunciada en los últimos meses.
El caso aparece como uno de los factores que influyen en el deterioro general de la imagen del Gobierno.
Percepción sobre corrupción y privilegios
Otro punto destacado del informe es la opinión sobre presuntas irregularidades vinculadas a funcionarios.
Una mayoría de los consultados considera que ciertos episodios recientes están asociados a prácticas de corrupción o privilegios, incluso entre votantes que apoyan la gestión.
Un escenario político más complejo
Los resultados reflejan un escenario más desafiante para el oficialismo, que enfrenta una combinación de desgaste político y dificultades económicas.
Mientras el Gobierno mantiene su estrategia y defiende su rumbo, los datos muestran que la percepción social comienza a tensionarse, con un nivel de exigencia creciente y expectativas en revisión.






