El caso de Maitena Luz Rojas Garófalo, la adolescente de 14 años que había desaparecido en Merlo, sumó nuevas revelaciones tras la difusión de las últimas imágenes en las que se la ve con vida antes de ser hallada muerta en General Las Heras.
Las grabaciones de cámaras de seguridad muestran a la joven caminando sola por distintas calles de Merlo durante la mañana del miércoles, luego de haber evitado ingresar a su escuela pese a haber llegado hasta la puerta.
El recorrido que reconstruyen los investigadores
Según el análisis de las imágenes, Maitena fue vista alrededor de las 8:20 caminando por la zona de Bicentenario y Perú. Posteriormente, continuó su recorrido hasta la estación Kilómetro 34,5 de la línea Sarmiento.
Allí abordó un tren cerca de las 9:15 con destino a Las Heras, donde horas más tarde fue encontrada sin vida en un descampado. De acuerdo a las primeras pericias, no presentaba signos de violencia.
Cartas, mensajes y una posible planificación
Uno de los aspectos más impactantes de la investigación es que la adolescente habría dejado nueve cartas de despedida en su casa, junto con su celular y la contraseña para acceder al mismo.
Además, se detectaron correos electrónicos programados para enviarse a familiares en fechas posteriores, lo que refuerza la hipótesis de una planificación previa.
En los escritos, Maitena expresaba su deseo de “estar en un lugar tranquilo”, según indicaron fuentes cercanas a la causa.
La pista de los contactos del exterior
El análisis del teléfono también reveló la existencia de chats y llamadas con números extranjeros. Según la familia, estas personas —que utilizaban identidades falsas— podrían haber influido en la decisión de la menor.
“Continuamente la instigaban al suicidio”, señalaron allegados, lo que abrió una nueva línea de investigación sobre posibles redes de inducción a través de plataformas digitales.
Investigación en curso
La causa está en manos de la UFI N° 8 y la DDI de Morón, que continúan trabajando para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar si hubo participación de terceros.
El caso generó una profunda conmoción y reavivó la preocupación por el impacto de entornos digitales en adolescentes, así como por la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y contención.






