La causa Cuadernos volvió a sumar tensión este miércoles tras la nueva declaración de Hilda Horovitz, expareja de Oscar Centeno, quien ratificó denuncias contra el exchofer de Roberto Baratta, aunque también quedó expuesta por contradicciones, imprecisiones y reiterados “no me acuerdo” durante el interrogatorio ante el Tribunal Oral Federal 7.
Horovitz retomó su testimonio luego de que la audiencia anterior debiera suspenderse por una descompensación sufrida mientras se exhibían audios y mensajes vinculados al expediente.
Durante la jornada, la mujer reconoció haber enviado mensajes al exfuncionario Roberto Baratta para pedirle dinero y reclamar ayuda económica en medio de su conflictiva separación con Centeno.
“Yo sí le pedía dinero a él, es verdad”, admitió ante el tribunal.
Según explicó, buscaba algún tipo de compensación por los años de violencia y manipulación que asegura haber sufrido durante su relación con el exchofer involucrado en la causa.
“Me usó como testaferro, me cagó a trompadas, me insultó y me agredió”, declaró.
También aseguró sentirse expuesta por su testimonio: “Me estoy mandando al muere por decir la verdad”.
Mensajes intimidatorios y fotos de bolsos
Uno de los momentos más delicados de la audiencia se produjo cuando se exhibieron mensajes enviados por Horovitz a Baratta, a quien le remitía imágenes de bolsos, billetes y elementos que los abogados describieron como intimidatorios.
La mujer reconoció haber mandado algunas fotos, incluso de billetes falsos y de la vivienda del exfuncionario.
Según relató, Baratta nunca le respondió los mensajes. “Era un monólogo”, sostuvo.
Además, se escucharon audios de conversaciones mantenidas en 2017 con Miriam Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner, a quien Horovitz dijo haberle entregado documentación relacionada con Centeno.
“Esos papeles nunca me los devolvió”, afirmó.
Cruces con las defensas
Durante gran parte de la audiencia, las defensas buscaron remarcar inconsistencias en el relato de la testigo, especialmente sobre el vínculo que mantuvo con Centeno tras la separación y sus contactos con periodistas.
En uno de los pasajes más tensos, se exhibió un mensaje donde Horovitz afirmaba: “Tengo nueve años para hacerlo mierda, recién va el primero”.
Sin embargo, dijo no recordar a quién se lo había enviado, aunque reconoció que se refería a Centeno.
También evitó responder con precisión sobre cómo preparó su declaración judicial.
“Estoy muy nerviosa”, repitió varias veces durante el testimonio.
La audiencia forma parte de la etapa testimonial del juicio oral por la causa Cuadernos, uno de los expedientes de corrupción más importantes vinculados a exfuncionarios y empresarios durante los gobiernos kirchneristas.






