El Gobierno nacional decidió extender durante junio la bonificación adicional del 25% sobre las tarifas de gas natural y gas propano por redes para los hogares que continúan dentro del esquema de subsidios energéticos. La medida fue oficializada mediante la Resolución 121/2026 publicada en el Boletín Oficial y lleva la firma de María Carmen Tettamanti.

El beneficio alcanza a usuarios inscriptos en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), implementado por la administración de Javier Milei como reemplazo del sistema de segmentación tarifaria.

Desde el Ejecutivo explicaron que la decisión responde al aumento del consumo energético durante los meses más fríos del año, especialmente en hogares residenciales.

Además del descuento sobre el gas, el Gobierno dispuso una reducción adicional del 11,97% sobre un consumo base mensual de 300 kilovatios hora (kWh) para usuarios residenciales alcanzados por el SEF.

Quiénes pueden acceder al beneficio

El esquema está dirigido a hogares considerados vulnerables desde el punto de vista socioeconómico y patrimonial. Para acceder, los ingresos familiares no deben superar el equivalente a tres Canastas Básicas Totales, actualmente ubicadas en torno a los 4,3 millones de pesos según datos del INDEC.

También pueden recibir el subsidio:

  • Hogares con Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP).
  • Veteranos de Malvinas.
  • Personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
  • Clubes de barrio y entidades sin fines de lucro.

Según informó el Gobierno, la reducción total sobre los consumos base de gas natural y propano por redes puede alcanzar hasta el 75% para los usuarios incluidos dentro del esquema subsidiado.

El contexto del ajuste tarifario

La extensión de las bonificaciones llega en medio de un fuerte aumento acumulado en las tarifas residenciales de servicios públicos. Según datos oficiales, durante 2025 los subsidios estatales al agua, la energía y el transporte se redujeron un 39% interanual, mientras las tarifas acumularon subas cercanas al 594%.

El nuevo régimen energético eliminó gran parte de la segmentación anterior y dejó los subsidios concentrados únicamente en hogares que acrediten condiciones de vulnerabilidad económica.