Las proyecciones contenidas en los anexos del Presupuesto oficial anticipan una reducción neta en el padrón de jubilados de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Según las estimaciones del organismo, para el año 2027 el sistema contará con más de 100.000 prestaciones jubilatorias menos en comparación con los niveles alcanzados durante el pico de cobertura de las moratorias previsionales.
El factor determinante de este giro dinámico radica en el vencimiento del esquema de moratoria (Ley 27.705), que no contempla nuevas prórrogas. Sin este mecanismo extraordinario para regularizar aportes, el flujo de altas del sistema no alcanza a compensar la tasa de baja natural de los beneficiarios del régimen general.
Esta nueva estructura del gasto previsional implicará una caída progresiva en la cobertura directa de las jubilaciones contributivas ordinarias, lo que acelerará la transición de los nuevos solicitantes sin los 30 años de aportes exigidos hacia la Pensión Universal para el Adulto Mayor, un beneficio asistencial que otorga el 80% de la jubilación mínima. Todo este proceso busca una reducción en la participación del gasto previsional sobre el Producto Bruto Interno (PBI) para cumplir con las metas fiscales fijadas por el Poder Ejecutivo.






