El poder adquisitivo del salario mínimo en Argentina registró una fuerte caída en los últimos años y se ubica en su nivel más bajo en más de dos décadas, según un informe reciente del ámbito académico.
De acuerdo con el estudio del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, el Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió cerca del 40% de su capacidad de compra desde el inicio de la actual gestión económica, en un contexto de inflación persistente y deterioro del empleo formal.
Un ingreso cada vez más lejos del costo de vida
En marzo de 2026, el salario mínimo se ubicó en 352.400 pesos, muy por debajo de lo que debería representar si hubiera mantenido su poder adquisitivo histórico, estimado en más de un millón de pesos a valores actuales.
El dato refleja un retroceso significativo: hoy equivale a apenas un tercio del nivel máximo alcanzado en 2011 y se encuentra incluso por debajo de los valores registrados antes de la crisis de 2001.
Inflación y salarios: una carrera desigual
Aunque el salario mínimo tuvo aumentos nominales en distintos períodos, estos no lograron acompañar el ritmo de la inflación. La pérdida se profundizó especialmente entre fines de 2023 y comienzos de 2024, cuando se registraron caídas abruptas en términos reales.
Este desfasaje consolidó una tendencia en la que los ingresos quedan rezagados frente al aumento sostenido de los precios.
Caída del empleo formal
El deterioro salarial se da en paralelo con una retracción del empleo registrado. En el mismo período, se perdieron más de 300 mil puestos de trabajo formales, tanto en el sector público como en el privado.
Actualmente, el nivel de empleo volvió a cifras similares a las de 2022, evidenciando un estancamiento del mercado laboral.
Diferencias entre sectores
El impacto no fue uniforme. Mientras que el sector privado logró una leve recomposición en algunos períodos, los salarios del sector público registraron una caída más profunda y sostenida.
Esta brecha refleja las distintas dinámicas de ajuste en cada ámbito, aunque en ambos casos el poder adquisitivo sigue por debajo de niveles históricos.






