El Senado de la Nación no logró reunir el quórum necesario para sesionar este jueves, luego de que el oficialismo decidiera no ocupar sus bancas y dejara caer la convocatoria. De esta manera, quedó frenado el debate que la oposición pretendía impulsar para avanzar con un pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la investigación judicial que enfrenta por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
La estrategia de La Libertad Avanza consistió en ingresar al recinto sin sentarse en sus escaños, impidiendo alcanzar los 37 senadores necesarios para iniciar la sesión.
La estrategia del oficialismo
Si bien en los días previos algunos sectores del radicalismo habían anticipado que no acompañarían una eventual moción de censura, el oficialismo optó por no exponerse a una votación incierta, especialmente luego de que el PRO manifestara su intención de respaldar un pedido de interpelación.
Desde el bloque libertario entendieron que evitar el quórum era el camino más seguro para impedir que la oposición avanzara con el debate parlamentario.
El reclamo de la oposición
Tras la caída de la sesión, el jefe del bloque de Unión por la Patria, José Mayans, cuestionó la decisión del oficialismo y aseguró que el objetivo fue proteger políticamente al jefe de Gabinete.
Por su parte, el senador del PRO Martín Goerling expresó su sorpresa por la suspensión de la sesión y sostuvo que su bloque estaba dispuesto a insistir con el tratamiento del proyecto de interpelación.
La negociación que no prosperó
En paralelo, el oficialismo había intentado replicar en el Senado la estrategia utilizada en la Cámara de Diputados, proponiendo abrir la Comisión de Asuntos Constitucionales el próximo 1° de julio para debatir distintos proyectos relacionados con el jefe de Gabinete.
Sin embargo, las diferencias entre los bloques dialoguistas y la decisión de parte de la oposición de avanzar con la interpelación llevaron a La Libertad Avanza a desistir de dar quórum y postergar la discusión.
Con este movimiento, el Gobierno ganó tiempo y evitó que el Senado debatiera el futuro político de Adorni, mientras continúa el avance de la investigación judicial sobre su patrimonio.






