El empresario argentino Federico “Fred” Machado, acusado de tener vínculos con el narcotráfico internacional, habló por primera vez desde su prisión domiciliaria en Viedma, Río Negro, y dio su versión sobre la relación con el diputado nacional José Luis Espert. Negó los cargos que enfrenta en Estados Unidos, denunció haber sido “torturado” por agentes norteamericanos y aseguró que el economista liberal lo negó públicamente después de haberlo apoyado.
“Lo ayudé cuando recién empezaba. Le presté un avión y unos mangos para moverse. Lo hice por lástima, no era el Espert del ‘cárcel o bala’. Era otro tipo, más humano”, sostuvo Machado en diálogo con la agencia NA.
El empresario, detenido en 2021 en Neuquén y actualmente bajo arresto domiciliario, es investigado por la Fiscalía del Distrito Este de Texas, que lo acusa de haber facilitado aeronaves utilizadas para el tráfico de cocaína entre Colombia, Venezuela, Guatemala, México y Estados Unidos.
El jueves 2 de octubre, en medio del escándalo político, Espert admitió haber recibido un pago de 200 mil dólares, aunque aseguró desconocer las actividades ilícitas del empresario. “Si hubiera dicho la verdad —que me conoció, que lo ayudé y que después me metí en problemas— no pasaba nada. Pero prefirió mentir. Hay fotos, vuelos, testigos”, expresó Machado.
“Me convirtieron en radiactivo”
Desde su casa en Viedma, el empresario aseguró que fue utilizado para encubrir “una red mucho más grande” y que su historia fue “tergiversada hasta el absurdo”. “No soy narco, soy un tipo que se equivocó. Me convirtieron en radiactivo”, dijo, visiblemente molesto.
Machado también recordó los meses que pasó bajo custodia en Estados Unidos, donde afirmó haber sido víctima de torturas y presiones. “Me tuvieron cinco meses dando vueltas. Querían que delatara a mis inversores y no lo hice. Me presionaron, me amenazaron. Me destruyeron la vida”, relató.
Sobre el contrato que lo unió a Espert, explicó que se trató de una consultoría firmada en 2019, por un monto superior a los 200 mil dólares, y que la transferencia se concretó a través de la empresa Aircraft Guaranty en 2020. “No fueron millones. Lo ayudé con un contrato, con logística y algunos gastos. Nada más”, aclaró.
“Me usaron y me negaron”
Machado relató que acompañó al entonces candidato liberal durante la campaña de 2019, incluso en varios traslados en una camioneta Jeep blindada propiedad de su primo. “Lo del atentado fue falso. Pasaron por la Villa 31 y le tiraron dos piedras. No hubo tiros ni nada raro”, comentó.
Cerca del final de la entrevista, el empresario expresó su desencanto con crudeza: “Me cortaron las piernas, nadie me defendió. Todos me soltaron la mano”. Reconoció haber cometido errores financieros, pero negó haber actuado ilegalmente: “Eran siete u ocho inversores, no dos mil. Usé mal los fondos, pero no hice nada ilícito”.
Con un tono entre la resignación y la bronca, cerró con una frase que resume su situación:
“Me convirtieron en radiactivo. Me usaron, me negaron y me dejaron solo. Pero no soy narco. Soy un tipo que se equivocó.”






