El grupo islamista confirmó que está listo para entregar a los últimos 20 rehenes israelíes con vida en el marco del histórico acuerdo de alto el fuego impulsado por el presidente estadounidense. Israel liberará a más de 2.000 prisioneros palestinos.

En un hecho que marca un antes y un después en el conflicto de Medio Oriente, Hamas anunció que liberará a los últimos 20 rehenes israelíes vivos tras dos años de guerra en Gaza. La medida se da como parte del acuerdo de paz mediado por Estados Unidos, Egipto y Catar, y que será ratificado este lunes con la llegada del presidente Donald Trump a Jerusalén.

Según confirmaron fuentes de inteligencia israelíes, la entrega se concretará en las próximas horas, antes del mediodía del lunes. En paralelo, Israel liberará a 250 prisioneros con condenas largas y a otros 1.700 detenidos durante la última ofensiva militar, como parte del intercambio pactado.


Un acuerdo frágil pero histórico

El entendimiento fue alcanzado tras 72 horas de intensas negociaciones en la ciudad egipcia de Sharm el-Sheikh, encabezadas por el enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente, Steve Witkoff, y el asesor presidencial Jared Kushner.

Se trata del primer cese total de hostilidades desde 2023, cuando Hamas irrumpió en territorio israelí y secuestró a más de 240 personas.

El plan contempla tres fases principales:

  1. Liberación de los rehenes israelíes y entrega de los cuerpos de quienes murieron en cautiverio.
  2. Liberación escalonada de prisioneros palestinos en cárceles israelíes.
  3. Inicio de un programa internacional de reconstrucción de Gaza.

Los rehenes y la incertidumbre

De los 48 rehenes que aún permanecen en Gaza, solo 20 estarían con vida. Los otros 28 habrían fallecido en cautiverio, aunque algunos cuerpos todavía no fueron localizados.

“Mi mayor temor es que nos digan ‘no encontrado’, y las familias se queden sin cierre”, expresó Yehuda Avidan, director general del Ministerio de Servicios Religiosos de Israel.

La operación humanitaria estará coordinada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), con mediación de Egipto y Catar. Israel ya desplegó bases logísticas y médicas en la Franja de Gaza, la base militar de Re’im y hospitales de Tel Aviv y Jerusalén, donde serán recibidos los liberados.


La llegada de Donald Trump a Jerusalén

El presidente estadounidense Donald Trump viajará este lunes a Jerusalén para participar en la ceremonia que sellará el acuerdo de paz. Allí brindará un discurso ante la Knéset (Parlamento israelí) y mantendrá reuniones con el primer ministro Benjamín Netanyahu y con las familias de los cautivos.

“La liberación de los rehenes israelíes y palestinos es el paso más importante hacia la reconstrucción de la confianza. Este acuerdo es un triunfo de la diplomacia y la determinación”, señaló la Casa Blanca.

Trump busca consolidar su papel como mediador de paz en Medio Oriente, en lo que ya es considerado el acuerdo más trascendente desde los Acuerdos de Abraham firmados en 2020.


Reacciones internacionales

Desde Irán, el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi, cuestionó el pacto y advirtió sobre “trampas del régimen sionista”.

“Irán nunca reconocerá a un régimen que ha cometido genocidio y matado niños”, afirmó en la televisión estatal.

Pese a las críticas, el alto el fuego se mantiene estable, con observadores internacionales desplegados en la zona y el compromiso de Egipto, Catar y Jordania de garantizar el cumplimiento del acuerdo.


El drama de las familias y el rol humanitario

En Tel Aviv, cientos de personas se concentran desde anoche frente al Museo de Arte, donde funciona una vigilia permanente con los nombres de los rehenes.

“Hasta no ver a nuestros hijos volver, no vamos a creerlo”, dijo Lea Verdi, madre de uno de los cautivos.

El CICR coordinará la logística de traslado de rehenes y prisioneros bajo estrictas condiciones médicas y de seguridad. Estados Unidos y la Unión Europea supervisarán la implementación del alto el fuego y la entrega de ayuda humanitaria.

El lunes, en paralelo, se realizará en El Cairo una cumbre internacional sobre reconstrucción y cooperación humanitaria, con la participación de líderes de más de 30 países.