En medio de una creciente tensión en la región, el Ejército de Israel confirmó este miércoles un ataque aéreo con drones contra el complejo del Estado Mayor del Gobierno de transición sirio en pleno centro de Damasco. El bombardeo dejó al menos un muerto y 18 heridos, según reportaron medios oficiales sirios.
El hecho se produce en un contexto de recrudecimiento del conflicto interno en Siria, particularmente en la provincia sureña de Sweida, donde se enfrentan tribus beduinas y milicias drusas. Las fuerzas sirias habían intervenido en esa región recientemente, intentando recuperar el control de un territorio que se mantiene parcialmente fuera de la órbita del régimen.
Desde las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se informó que la ofensiva está directamente vinculada con «las acciones contra los ciudadanos drusos en Siria». En un comunicado, el vocero militar israelí aseguró: “Estamos preparados para diferentes escenarios, incluso en los próximos días, no sólo en las próximas horas. Actuamos en línea con las directrices políticas y mantenemos una coordinación permanente con nuestros socios internacionales”.
El canal sirio Al Ekhbariya calificó el bombardeo como una «agresión israelí» y confirmó que al menos dos civiles resultaron heridos en el ataque.
Este nuevo capítulo de violencia coincide con la proclamación de un nuevo alto el fuego por parte del Gobierno sirio en Sweida, con el objetivo de calmar la situación tras días de intensos enfrentamientos internos.
¿Quiénes son los drusos y por qué Israel los respalda?
Los drusos son una comunidad religiosa originaria del Islam ismaelita, surgida en Egipto en el siglo XI. Hoy suman cerca de un millón de personas distribuidas entre Siria, Líbano e Israel. Se trata de una rama cerrada que no acepta conversiones ni matrimonios fuera de su fe.
En Siria, los drusos son mayoría en la provincia de Sweida y han mantenido milicias armadas propias, rechazando tanto el dominio del antiguo régimen de Bashar al Assad como el de las fuerzas rebeldes. Su independencia ha generado tensiones con el Gobierno actual de Ahmed Al-Sharaa, que intenta consolidar su poder.
En Israel viven cerca de 130.000 drusos, principalmente en el norte del país, y a diferencia de otras comunidades árabes, los hombres drusos están obligados a prestar servicio militar desde 1957. Muchos de ellos han ocupado altos cargos dentro del Ejército israelí.
El primer ministro Benjamín Netanyahu reiteró su respaldo a la comunidad drusa en Siria, alegando lazos históricos y familiares. “Israel no permitirá que se ataque impunemente a nuestros hermanos drusos”, afirmó días atrás en declaraciones a medios locales.






