El recrudecimiento del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos impulsó una fuerte suba del crudo, golpeó a los mercados internacionales y reavivó la preocupación por el aumento de precios en distintos países.
Los mercados financieros iniciaron la semana bajo fuerte presión luego de una nueva escalada militar en Medio Oriente que volvió a poner en tensión a la economía global. La profundización del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos provocó una fuerte suba del precio internacional del petróleo y generó caídas en las principales bolsas de Europa y Asia.
El barril de petróleo Brent, referencia para gran parte del mundo y utilizado como parámetro en Argentina, registró un incremento cercano al 3% y se ubicó en torno a los 96 dólares. En paralelo, el petróleo estadounidense avanzó hasta los 93,6 dólares por barril.
Crece la preocupación por la inflación
La suba del crudo genera preocupación entre analistas y gobiernos debido a su impacto directo sobre los costos energéticos, el transporte y la producción industrial.
En numerosos países, el encarecimiento del petróleo suele trasladarse a los precios finales de bienes y servicios, alimentando procesos inflacionarios que ya muestran dificultades para desacelerarse.
En Argentina, donde los costos energéticos tienen una incidencia significativa sobre la economía, el nuevo escenario internacional vuelve a encender señales de alerta respecto de la evolución de los precios durante los próximos meses.
Bolsas en rojo en Europa y Asia
El impacto del conflicto también se reflejó en los mercados bursátiles internacionales.
Las principales plazas europeas operaron con bajas moderadas, mientras que en Asia las pérdidas fueron mucho más pronunciadas. El índice KOSPI de Corea del Sur lideró los descensos, seguido por el Nikkei japonés y los principales mercados chinos.
Los inversores buscan refugio en activos considerados más seguros ante la incertidumbre geopolítica y el temor a una prolongación del conflicto.
Wall Street desafía la tendencia
A diferencia de lo ocurrido en Europa y Asia, los futuros de Wall Street mostraron una reacción más optimista en las primeras operaciones de la jornada.
Los principales índices estadounidenses registraban leves avances impulsados por el sector tecnológico, aunque los analistas advierten que la volatilidad podría incrementarse si continúan las tensiones militares en la región.
Un conflicto que impacta en toda la economía mundial
Los especialistas coinciden en que el mercado energético seguirá de cerca cada movimiento diplomático y militar en Medio Oriente.
La región concentra una parte fundamental de la producción mundial de petróleo y cualquier interrupción en el suministro puede generar nuevas subas en los precios internacionales.
Mientras tanto, organismos internacionales ya comenzaron a revisar sus proyecciones de crecimiento económico global ante el riesgo de que la crisis geopolítica se transforme también en una crisis económica de alcance mundial.






