La tragedia familiar que rodea al caso de Pablo Laurta, acusado de cometer el doble femicidio en Córdoba, sumó en las últimas horas un testimonio tan impactante como desgarrador: su madre, Estrella, habló públicamente y reveló detalles estremecedores sobre el estado mental de su hijo antes del crimen.

En diálogo con Sergio Lapegue en Lape Club Social (América TV), la mujer, que reside en Uruguay, aseguró que está dispuesta a mudarse a la Argentina para cuidar a su nieto, el hijo de Laurta y de una de las víctimas.

“Si tengo que irme a Córdoba para que él no se desarraigue tanto, lo haría”, dijo entre lágrimas. “Tengo 63 años y no estoy bien de salud, pero si no hay nadie de la familia que pueda cuidarlo, que nos evalúen y decidan lo mejor para él”.

El niño, Pedro, cumplió seis años este martes. Según su abuela, era “la alegría más grande” de su vida y el único lazo que aún la conecta “con una parte de su hijo que no se volvió oscuridad”.


“Yo pedí su internación”

Estrella contó que su vínculo con Laurta estuvo marcado por la distancia y los conflictos, y que desde hacía años notaba comportamientos erráticos. “Decía que iba a ir a Europa, al Tribunal de La Haya, para denunciar una falsa causa en su contra. Se victimizaba, se creía perseguido”, relató.

Aunque reconoció haber notado cambios preocupantes, nunca imaginó un desenlace tan violento. “Yo pedí su internación, pero nadie me escuchó”, dijo.

Consultada por Lapegue sobre si su hijo alguna vez había amenazado con matar a alguien, respondió tajante: “No, jamás. Lo noté fuera de sí, desbordado, pero nunca dijo que iba a cruzar la frontera ni matar a nadie. Lo que decía era que se iba a ir de viaje”.


Un pasado marcado por la violencia

Durante la entrevista, el periodista Mauro Szeta intervino para preguntarle por los antecedentes judiciales de Laurta. La mujer confirmó que su hijo había sido detenido por agredir a su expareja y que ella misma pidió que no lo liberaran.

“Tenía un discurso de odio hacia las mujeres. Yo temía por mi hermana, porque él se había enojado con ella por comunicarse con Luna, la madre del nene. Quería que no recuperara la libertad”, reconoció con dolor.

Sobre el manejo de armas, aseguró: “En mi casa nunca hubo armas. Todos les tenemos aversión. La primera vez que lo vi con una fue en una foto que subió Luna. Me perturbó profundamente, no era el hijo que yo había criado”.


Culpa, dolor y pedido de justicia

En un tramo final cargado de emoción, Estrella se quebró al hablar de su sentimiento de culpa:
Me siento culpable por haberlo engendrado. Yo parí a un asesino”, dijo entre lágrimas. “Tuvo educación en valores, fue a colegios religiosos, creció en una familia donde no hubo infidelidades ni violencia. No entiendo en qué momento se perdió”.

Cuando Lapegue le preguntó si sentía que había fallado como madre, respondió con honestidad brutal: “Sí, siento que fallé. Pero no porque no lo haya educado bien, sino porque no pude salvarlo de sí mismo”.

Antes de despedirse, envió un mensaje a las familias de las víctimas: “Ojalá se haga justicia. Me solidarizo profundamente con ellos. Nadie merece atravesar algo así”.