La crisis política que atravesaba el Gobierno nacional tuvo este sábado un desenlace esperado: Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de Gabinete, luego de varias semanas marcadas por el desgaste político y la investigación judicial que enfrenta por presunto enriquecimiento ilícito.

La dimisión fue aceptada por el presidente Javier Milei tras una reunión en la Quinta de Olivos, donde ambos analizaron la situación institucional y el impacto que el caso había generado dentro del oficialismo.

En una extensa carta pública, Adorni sostuvo que decidió dar un paso al costado para resguardar a su familia y cuestionó el tratamiento mediático y político que recibió durante los últimos meses. Allí rechazó las acusaciones en su contra, aseguró que nunca cometió hechos de corrupción y afirmó que deja el cargo con la «conciencia tranquila».

La investigación judicial continúa y busca determinar el origen de parte de su patrimonio, además de analizar movimientos financieros, viajes al exterior y operaciones vinculadas con activos digitales. El expediente todavía se encuentra en etapa de instrucción y no existen definiciones judiciales sobre su responsabilidad.

Mientras tanto, la Casa Rosada ya trabaja en la reorganización del gabinete. El principal candidato para reemplazar a Adorni es el actual ministro del Interior, Diego Santilli, quien cuenta con respaldo de distintos sectores del oficialismo y mantiene diálogo con gobernadores y referentes parlamentarios.

En caso de concretarse ese nombramiento, también podrían producirse modificaciones en la estructura del Ministerio del Interior. Entre los nombres que aparecen para ocupar ese lugar figura Ignacio Devitt, actual secretario de Asuntos Estratégicos.

La salida de Adorni representa uno de los cambios políticos más importantes desde el inicio de la gestión de Javier Milei y abre una nueva etapa para el Ejecutivo, que busca recuperar la iniciativa política en medio de un escenario atravesado por tensiones internas y desafíos legislativos.

Con la renuncia ya formalizada, el Gobierno deberá definir en las próximas horas la nueva integración del gabinete y el esquema de funcionamiento que adoptará para afrontar la segunda mitad del año.