Luego de convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales y ser la gran figura en la victoria 2-0 de la Selección Argentina frente a Austria, Lionel Messi dejó sus sensaciones con la serenidad que lo caracteriza y un mensaje cargado de humildad.
El capitán argentino reconoció que terminó exhausto tras un partido muy exigente y sorprendió al responder cuál había sido su mejor gol en las Copas del Mundo. «No, la verdad que ahora así… estoy cansado, con pocas fuerzas y me cuesta pensar», expresó entre sonrisas una vez finalizado el encuentro disputado en Dallas.
Más allá de la marca histórica alcanzada, Messi también habló del penal que falló en el primer tiempo y admitió que le generó mucha bronca. «Lo vivo de una manera especial como siempre. Estaba con mucha bronca por el penal, le pegué mal, pero por suerte pudimos revertir la situación», señaló.
A pesar de la euforia que rodea a la Selección Argentina, el rosarino eligió mantener la calma y evitó hablar de favoritismos. «Hay que ir pasito a pasito, esto es largo y difícil», afirmó, dejando en claro cuál es la mentalidad del plantel de Lionel Scaloni.
Además, destacó la unión del grupo y el vínculo especial con los hinchas: «Todo este plantel vive los partidos de una manera especial. Cuando nos juntamos disfrutamos mucho. Darle esta alegría a la gente es hermoso y esperamos seguir en esta sintonía».
Con cinco goles en dos partidos y un nuevo récord mundial bajo el brazo, Messi volvió a ser decisivo. Pero, fiel a su estilo, prefirió dejar los elogios de lado y enfocarse en el camino que todavía queda por recorrer en el Mundial 2026.






