La semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra volvió a despertar un fenómeno que se repite desde hace décadas: el apoyo de miles de escoceses al seleccionado argentino. Aunque para muchos se explica por la histórica rivalidad con Inglaterra, el vínculo entre Escocia y la Argentina tiene raíces mucho más profundas y una historia compartida que supera ampliamente el fútbol.
El escocés que cambió para siempre el fútbol argentino
Uno de los principales lazos entre ambos países nació a fines del siglo XIX con la llegada a Buenos Aires de Alexander Watson Hutton, un profesor escocés considerado el padre del fútbol argentino.
En 1893 impulsó la creación de la primera liga oficial del país, dando origen a la organización del deporte que luego se convertiría en una pasión nacional. Los primeros campeonatos también contaron con una fuerte presencia de clubes fundados por inmigrantes escoceses, como St. Andrew’s y Old Caledonians.
Maradona también fortaleció ese vínculo
La relación entre Escocia y la Selección Argentina sumó nuevos capítulos con Diego Armando Maradona.
Fue en el estadio Hampden Park donde el Diez convirtió su primer gol con la camiseta de la Selección y, años más tarde, también debutó como entrenador del conjunto nacional.
A eso se suma un recuerdo imborrable para muchos escoceses: la eliminación de Inglaterra en el Mundial de México 1986 con la inolvidable actuación de Maradona, un partido que fue celebrado por numerosos hinchas escoceses debido a la histórica rivalidad deportiva con los ingleses.
Una rivalidad que va mucho más allá del fútbol
Las diferencias entre Escocia e Inglaterra tienen siglos de historia y exceden ampliamente el deporte.
Los conflictos por la independencia escocesa, las disputas políticas dentro del Reino Unido y diversos acontecimientos históricos consolidaron una identidad propia que, en muchos casos, se refleja también en el fútbol.
Por ese motivo, cada vez que Inglaterra disputa un partido importante, una parte importante de la afición escocesa suele apoyar automáticamente al rival de turno, especialmente cuando se trata de Argentina.
Un lazo cultural que sigue vigente
La relación entre ambos países también tiene un fuerte componente migratorio.
Se estima que alrededor de 100.000 argentinos poseen ascendencia escocesa, una de las comunidades más numerosas fuera del mundo angloparlante. Instituciones históricas como el Colegio San Andrés, fundado en Buenos Aires en el siglo XIX, mantienen vivas muchas de esas tradiciones.
Incluso el actual plantel de Lionel Scaloni ofrece un guiño especial a esa historia: Alexis Mac Allister, una de las figuras de la Selección, lleva un apellido de origen escocés que suele despertar simpatía entre los aficionados de ese país.
Un apoyo que vuelve a repetirse
Con Argentina e Inglaterra frente a frente por un lugar en la final del Mundial 2026, el respaldo de muchos escoceses volvió a hacerse visible en redes sociales y distintos medios británicos.
Para ellos, la Albiceleste representa mucho más que un rival de Inglaterra: es una selección con la que comparten más de 130 años de historia, intercambios culturales y una conexión futbolística que continúa vigente generación tras generación.






