La causa por el atropello fatal ocurrido en Benavídez sumó en las últimas horas un elemento que profundiza la indignación social. La Justicia analiza videos publicados en redes sociales por Yesica Loreley Quevedo, la mujer imputada por matar a un peatón mientras conducía alcoholizada, entre los que aparece un registro donde se la ve grabándose al volante, sonriente y completamente distraída.

Las imágenes, que hoy circulan con fuerte impacto público, muestran a Quevedo manejando mientras se filma con su teléfono celular y reflexiona sobre el cansancio emocional de fin de año. Lo que en su momento fue compartido como un mensaje motivacional, ahora es interpretado como una prueba de una conducta reiterada de imprudencia al volante.

“Ojalá te sirva”, escribió la conductora en una de las publicaciones, mientras manejaba y miraba a cámara. Para los investigadores, el material refuerza la hipótesis de una forma de conducción temeraria previa al hecho que terminó con la vida de Ramón Oscar Olivera.

Una muerte evitable que generó indignación

El siniestro ocurrió en la zona de Nordelta, cuando Olivera fue embestido por el vehículo que conducía Quevedo. Tras el impacto, el test de alcoholemia arrojó resultado positivo, lo que derivó en su imputación por homicidio culposo.

A pesar de ello, en las últimas horas la mujer recuperó la libertad luego de pagar una fianza, una decisión judicial que provocó un profundo malestar entre los familiares de la víctima. Olivera tenía 49 años, estaba próximo a cumplir 50 y esperaba convertirse en padre por primera vez, según relataron sus allegados.

Quién era la víctima

De acuerdo a lo publicado por el diario Clarín, Ramón Oscar Olivera trabajaba como personal de mantenimiento en un country de Nordelta y residía en Malvinas Argentinas. Para llegar a su empleo debía combinar tres líneas de colectivo, un trayecto que realizaba diariamente y que terminó de manera trágica.

El hombre murió en el acto producto de las lesiones sufridas y su fallecimiento reavivó el debate sobre el consumo de alcohol al volante, el uso del celular mientras se conduce y las penas previstas para los delitos viales.

Cómo sigue la causa

La investigación quedó a cargo del fiscal José Amallo, luego de una primera intervención del fiscal Cosme Iribarren. En el expediente se incorporaron pericias técnicas, registros fílmicos y el análisis de redes sociales de la imputada.

Mientras tanto, la familia de Olivera insiste en que la muerte fue completamente evitable y reclama una condena ejemplar. El caso volvió a poner en el centro de la escena la discusión sobre la responsabilidad penal en los siniestros viales y la necesidad de controles más estrictos para prevenir tragedias similares.