El presidente del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), Néstor Marcelo Lamboglia, presentó este lunes su renuncia al cargo a menos de un mes de haber asumido la conducción del organismo encargado de supervisar los servicios públicos de gas y electricidad en todo el país. La salida se produjo en medio del proceso de consolidación institucional del ente surgido tras la unificación de los organismos reguladores del sector energético. 

Tras la dimisión, la conducción quedó de manera interina en manos del vicepresidente Vicente Serra, quien asumió automáticamente las funciones ejecutivas para garantizar la continuidad administrativa y operativa mientras se avanza en la designación de una nueva autoridad. 

Lamboglia había sido designado para un mandato de cinco años y llegaba al cargo luego de desempeñarse como interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad. Abogado especializado en regulación económica y servicios públicos, contaba con una extensa trayectoria en organismos vinculados al control y fiscalización del sector energético. 

Aunque desde el organismo atribuyeron la decisión a motivos personales y destacaron su labor durante las primeras semanas de gestión, distintas versiones señalaron la existencia de diferencias internas dentro del directorio. Entre los temas que habrían generado tensiones figuraban cuestiones relacionadas con la organización administrativa, la continuidad de contratos, la conformación de equipos técnicos y la integración de estructuras que hasta hace poco funcionaban por separado. 

El ENRGE fue creado en 2025 como parte de las reformas impulsadas por el Gobierno nacional y tiene como objetivo centralizar las funciones que anteriormente ejercían los entes reguladores de gas y electricidad. Bajo la órbita de la Secretaría de Energía, el organismo tiene la misión de supervisar ambos servicios públicos mediante un esquema regulatorio unificado. 

Desde el ente aseguraron que la renuncia no afectará el funcionamiento institucional y que las actividades continuarán con normalidad bajo la conducción interina de Serra. Mientras tanto, el Gobierno deberá avanzar en un nuevo proceso de selección para designar al próximo presidente y completar la estructura definitiva del organismo. 

Fuentes del sector energético señalaron que la conformación del directorio enfrentó dificultades vinculadas a los requisitos técnicos exigidos para los cargos y a las restricciones salariales vigentes dentro de la administración pública, factores que complicaron la cobertura de algunas posiciones estratégicas.