El conflicto en el PAMI continúa escalando y suma nuevos actores. En medio del paro de médicos de cabecera, los transportistas encargados de trasladar pacientes decidieron adherirse a las protestas y denunciar una situación crítica: aseguran que no cobran sus servicios desde hace varios meses, lo que pone en riesgo la continuidad de la actividad.

Prestadores del servicio advierten que los atrasos en los pagos no solo afectan a PAMI, sino también a otros sistemas como Incluir Salud e IOSFA, lo que agrava aún más el panorama. Según relatan, esta situación se arrastra desde fines del año pasado y generó un deterioro progresivo en el sector.

El impacto ya se siente en la prestación del servicio. Muchos transportistas optaron por dejar de trabajar ante la imposibilidad de sostener los costos, mientras que otros continúan operando con fuertes limitaciones. Esto repercute directamente en pacientes que dependen del traslado para acceder a tratamientos, controles médicos o terapias, en su mayoría personas mayores o con discapacidad.

A la falta de pagos se suma el aumento sostenido de los costos operativos. En los últimos años, los prestadores aseguran que los seguros, los repuestos y el combustible registraron incrementos muy por encima de sus ingresos, generando un desbalance económico difícil de sostener. Además, denuncian que los valores que perciben por kilómetro recorrido quedaron muy por debajo de lo necesario para cubrir gastos.

Pese a este escenario, algunos transportistas continúan trabajando por compromiso con los pacientes, aunque reconocen que cada vez resulta más difícil responder a la demanda. La reducción del servicio genera complicaciones adicionales para familias que dependen de este sistema para garantizar la atención médica de sus seres queridos.

El conflicto, que ya incluye a médicos y ahora a transportistas, amenaza con profundizarse en los próximos días si no hay respuestas concretas por parte de las autoridades. Mientras tanto, crece la preocupación por el impacto que esta crisis puede tener en uno de los sectores más vulnerables de la población.