El procedimiento judicial quedó frenado luego de que un rabino y alrededor de 30 fieles se negaran a abandonar el templo. El conflicto está relacionado con la venta del inmueble y continúa abierto.
La Justicia decidió suspender el desalojo de una sinagoga del barrio porteño de Flores luego de varias horas de tensión, durante las cuales un rabino y decenas de fieles permanecieron dentro del edificio y se negaron a retirarse.
El operativo había comenzado alrededor de las 8.30 en un inmueble de la calle Helguera, donde efectivos de la Policía de la Ciudad se presentaron para cumplir una orden del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N°99, a cargo de Camilo Jorge Almeida Pons.
La medida judicial surgió a partir de una demanda presentada por la Comunidad Israelita Ortodoxa Asociación Civilcontra quienes permanecían en el lugar.
Un rabino y unos 30 fieles se negaron a abandonar el templo
Cuando comenzó el procedimiento, un rabino y alrededor de 30 personas permanecieron dentro de la sinagoga y argumentaron que se encontraban rezando.
Durante las negociaciones se había acordado conceder un tiempo para finalizar las oraciones y posteriormente abandonar el inmueble. Sin embargo, los presentes decidieron continuar dentro.
Con el paso de las horas aumentó la tensión y finalmente, cerca del mediodía, el procedimiento fue suspendido y no se concretó el desalojo.
Quienes permanecían en el templo celebraron la decisión y anticiparon que pretenden continuar allí durante las celebraciones de Rosh Hashaná, previstas entre el 11 y el 13 de septiembre.
El conflicto por la venta de la sinagoga
Detrás del procedimiento existe una disputa por la propiedad y la venta del inmueble.
Uno de los rabinos sostuvo públicamente que la operación se habría realizado de manera irregular y denunció la utilización de documentación falsa. También aseguró que la intención de los nuevos propietarios sería utilizar el terreno para desarrollar una galería comercial.
Según su versión, el inmueble había sido adquirido por familiares suyos en 1950 y sostuvo que, por sus convicciones religiosas, el templo no debería venderse ni demolerse.
Otros integrantes de la comunidad también cuestionaron las condiciones en las que se concretó la operación.
Qué se sabe sobre la compraventa del inmueble
De acuerdo con la información difundida sobre el expediente, el templo pertenecía a la Comunidad Israelita Ortodoxa, que en junio de 2025 decidió vender la propiedad a Kal Nidre S.A.
Como parte del acuerdo, la comunidad podía continuar utilizando el edificio hasta el 31 de agosto de 2026, con el objetivo de retirar muebles, objetos religiosos y libros sagrados para trasladarlos a una nueva sede ubicada en Luis Viale 2643.
Sin embargo, la comunidad denunció que a fines de julio otras personas ingresaron al templo y bloquearon los accesos, lo que habría impedido completar el traslado de las pertenencias y entregar la propiedad dentro del plazo acordado.
La disputa continuará en la Justicia
La representante legal de la comunidad denunció que las personas que permanecían en el edificio no tenían autorización ni derechos sobre la propiedad. El conflicto también derivó en una denuncia ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°22.
Además, se advirtió que dentro del inmueble todavía permanecen objetos litúrgicos y libros sagrados de valor, por lo que se solicitó una medida cautelar para recuperar el templo.
Aunque el desalojo previsto para este lunes fue suspendido, la disputa judicial por el futuro de la sinagoga continúa abierta y todavía deberá resolverse qué ocurrirá con el inmueble y con quienes permanecen en su interior.






