La histórica consigna se escuchó en medio de los incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Las imágenes del operativo y del reclamo se difundieron rápidamente en las redes sociales.

Una protesta frente al Congreso terminó este jueves en una jornada de fuertes incidentes y tensión, luego de que las fuerzas de seguridad avanzaran sobre los manifestantes para despejar los accesos y restablecer la circulación en las calles de la zona.

En medio del operativo comenzó a escucharse una consigna conocida en la historia política argentina: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. El canto fue adoptado por distintos grupos presentes en la movilización y quedó registrado en numerosos videos que posteriormente circularon por las redes sociales.

La frase, estrechamente vinculada con las protestas de la crisis de 2001, reapareció mientras se desarrollaban los momentos de mayor tensión en las inmediaciones del Palacio Legislativo.

El operativo frente al Congreso

Los incidentes se registraron pasadas las 16, cuando efectivos de la Guardia de Infantería y de la Policía Federal comenzaron a avanzar sobre distintos sectores de la concentración.

El objetivo del operativo era replegar a los manifestantes hacia la Plaza Congreso y liberar la circulación vehicular sobre las avenidas Rivadavia e Hipólito Yrigoyen.

Durante el procedimiento se desplegaron carros hidrantes y efectivos en motocicletas, además de registrarse el uso de gases lacrimógenos y balas de goma.

Como consecuencia de los enfrentamientos, hubo personas que necesitaron asistencia médica y se produjeron varias detenciones, de acuerdo con los primeros reportes conocidos durante la jornada.

El momento en que comenzó el “Que se vayan todos”

Mientras aumentaba la tensión y el humo cubría parte de las inmediaciones del Congreso, grupos de manifestantes comenzaron a repetir el histórico cántico.

La consigna rápidamente fue acompañada por otras personas que permanecían en la zona hasta transformarse en uno de los momentos que mayor repercusión tuvo posteriormente en las redes sociales.

En la concentración participaban sectores sindicales, organizaciones sociales, agrupaciones políticas, vecinos y personas autoconvocadas.

El antecedente de la crisis de 2001

El “Que se vayan todos” quedó instalado en la memoria colectiva argentina durante la profunda crisis económica, social e institucional de diciembre de 2001.

La expresión se convirtió entonces en una manifestación del rechazo hacia la dirigencia política y fue repetida durante numerosas movilizaciones y cacerolazos.

Su reaparición frente al Congreso más de dos décadas después generó repercusión precisamente por el significado histórico que conserva la frase.

Los videos se multiplicaron en las redes sociales

Numerosos registros realizados desde la propia manifestación y desde edificios cercanos comenzaron a difundirse en X, Instagram y TikTok.

Las imágenes muestran a los manifestantes cantando mientras se desarrollaba el operativo policial y se escuchaban detonaciones en los alrededores del Congreso.

La viralización convirtió al cántico en uno de los principales elementos de repercusión de una jornada atravesada por protestas, enfrentamientos y un creciente clima de tensión política.